(*) Por Prof. Lic. Obst. Alicia Beatriz Cillo
Desde 1962, en cada 31 de agosto se celebra el día Latinoamericano de la/él Obstétrica/o y Licenciada/o en Obstetricia (título actual). La fecha fue elegida durante el “Segundo Congreso Interamericano de Obstétricas” realizado en Perú, en coincidencia con el día de San Ramón Nonato, santo que lleva este nombre por haber sido extraído de las entrañas de su madre muerta y por ello fue consagrado patrono de las obstétricas, parturientas y embarazadas.
La figura de la partera es muy antigua en la historia, surgió de la experiencia de “estar con la mujer” en el parto, como un acto de cuidado y compañía. La formación era empírica hasta que fue necesaria la profesionalización.
El camino de la formación en Argentina comenzó en 1821, cuando Bernardino Rivadavia fundó la Universidad de Buenos Aires (UBA), organizó un departamento de Medicina y estableció por decreto que para ejercer la profesión de partera era necesario acreditar título oficial, con lo cual las mujeres que ejercían esta práctica debían concurrir a la “Escuela de Partos”, considerándose el inicio de la carrera de Obstetricia.
“De Comadronas a Parteras, de Parteras a Obstétricas y de Obstétricas a Licenciadas/os en Obstetricia”, fue el desarrollo del título profesional.
En la actualidad, para ejercer la profesión se debe cursar la carrera Licenciatura en Obstetricia en una universidad nacional o privada, dado que las responsabilidades que tradicionalmente competían a las Obstétricas/os se han ampliado y su campo de acción hoy, abarca no sólo la salud materna y neonatal, sino que cumple también funciones en la promoción, prevención, recuperación y rehabilitación de la salud sexual y reproductiva de la usuaria, en todas las etapas de su vida: niña, adolescente, adulta y menopáusica.
Las/os egresados de esta carrera se encuentran capacitados para abordar temas como planificación familiar, detección precoz de Cáncer génito-mamario, atención y consejería de la mujer en todas las etapas de la vida, prescripción de Vacunas y fármacos según perfil profesional, además de la docencia y gestión, entre otros.
Es un recurso humano formado con los conocimientos y habilidades para brindar un cuidado adecuado y una atención integral respetuosa de las personas con capacidad de gestar, sus recién nacidos y familias; un servicio de entrega y compromiso con calidad humana y profesional. La importancia de su rol es reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como el profesional idóneo para la reducción eficaz y sostenible de la mortalidad materna y neonatal.
El rol de las/os licenciadas/os en obstetricia como profesionales de la salud ha evolucionado, pasando de ser consideradas meras colaboradoras de la medicina, a tener hoy el reconocimiento como profesión autónoma respetada.
Nuestra Universidad viene formando Licenciadas en Obstetricia que egresan con los conocimientos necesarios para la atención integral de la mujer, pudiendo proporcionar una educación para la salud de alta calidad y servicios a toda la comunidad para promover una vida familiar saludable, embarazos planificados y una maternidad/paternidad positiva.
Saludamos y reconocemos en este día, a todas/os las/os Licenciadas/os en Obstetricia que ejercen con responsabilidad esta hermosa profesión.
(*) Directora de la Licenciatura en Obstetricia