Apasionada por la lectura desde muy pequeña —lo que la llevó a abrir su propia página de Instagram con recomendaciones y reseñas literarias—, la estudiante de Abogacía de la sede Bernal de la UCALP, Ariana Fotia, presentó en la Feria Internacional del Libro Lo que llevaba en silencio, su primera obra. Concebido para conectar con lectores melancólicos, el texto busca reflejar sus propias vivencias: “Quería que fuera una compañía en momentos donde sentimos que nadie nos entiende, ese libro que a mí me hubiera gustado leer cuando atravesé distintos sentimientos y emociones”.
Si bien desde hace años se acerca a la feria como lectora, en esta edición le tocó ocupar otro rol: presentar el propio y firmar ejemplares. “Fue muy emocionante, aún no termino de creer que estuve ahí. Para una autora que recién comienza, es difícil saber si alguien irá o si simplemente vas a ver a la gente pasar. Pero tuve la suerte de tener el acompañamiento de mi familia en todo momento, lo que hizo que los nervios de a poco se vayan calmando y todas esas voces autoexigentes de mi cabeza bajen el volumen”, destacó.
El proceso de escritura formal inició a partir de una pérdida significativa que marcó un punto de inflexión en su vida. La necesidad de canalizar el duelo la llevó a redactar una carta dirigida a su abuelo, una figura muy importante en su vida. Dicho texto, que inicialmente integró una antología de la Editorial Dunken llamada Historias al azar, funcionó como el motor principal para desarrollar la obra completa: “Esas cartas se convirtieron en mi manera de sanar heridas, esos recuerdos recurrentes o esos pensamientos que aparecían“.
“En un punto sentí que era un libro tan propio que tenía que incluir a aquellas personas que también me hicieron ser quién soy”, agregó.
La autora firmando ejemplares en la Feria del Libro
En medio de su expresión artística, Ariana cursa la carrera de abogacía, profesión que quiere ejercer cuando culmine sus estudios. Por supuesto, llevar adelante la producción de un libro en paralelo con las exigencias académicas requirió de una rigurosa planificación horaria. “El proceso de escritura y corrección justo me tocó en medio de parciales. Con organización y sabiendo qué priorizar para cumplir tus metas u objetivos es posible, ya que en la Facultad tengo horarios establecidos, por lo que sabía en qué momento podía dedicarme a escribir”, mencionó.
Consultada por su experiencia como estudiante en la UCALP, Fotia aludió a una vivencia transformadora, no solo en lo académico sino en lo vincular. Allí encontró comodidad, libertad y personas que están en su misma sintonía: “Tener un lugar en donde hallarse a uno mismo y sentirse cómodo es fundamental para el crecimiento y desarrollo personal. De esa forma, el estudio se hace más ameno y tiene un propósito”.
Con la mirada puesta en el futuro, la estudiante de abogacía desea continuar escribiendo, actividad que asemeja a un hobby y diferencia de lo laboral: “Muchas veces, lo que nos gusta hacer en nuestro tiempo libre se convierte en un trabajo u obligación, y no quiero que eso me suceda. Quiero cuidar este lugar donde expreso hasta el más mínimo pensamiento, donde me permito ser vulnerable, sin vergüenza a lo que puedan opinar. Quiero resguardar la magia que proporciona en mi vida”.
