Cuando realizamos actividad física, nuestro cuerpo elimina agua y electrolitos a través de sus poros por medio del sudor, por eso es fundamental mantenerse bien hidratado antes y después de la actividad física, y durante ella también, para prevenir un descenso en el rendimiento deportivo.
En las horas previas a una competencia o entrenamiento, lo ideal es no beber solo agua, sino también incorporar sodio en la bebida y así poder retener más líquido durante las horas posteriores.
Alrededor de dos horas u hora y media antes de la actividad física, se recomienda llegar a tomar, además de agua, por lo menos entre 500 y 750 cc de una bebida deportiva (Gatorade, Powerade u otras). Momentos previos a la competencia (30-45 minutos), se debe tomar, como mínimo, 400-500 cc de agua únicamente. Además, lo ideal es comer un snack salado una hora antes de competir.
Las bebidas consumidas intracompetencia deben estar diseñadas no solo para reponer líquidos y sales, sino también hidratos de carbono. Gatorade o bebidas caseras de hidratación es lo adecuado, ya que el agua sola no es suficiente para rehidratarse durante la competencia y después de ella.
La rehidratación debe iniciarse no bien finaliza la competencia. Beber, aunque no tengas sed, bebidas con sodio y salar más los alimentos que comas dentro de las primeras horas postcompetición o postentrenamiento te ayuda a retener los líquidos ingeridos y a estimular la sed, lo que favorece la hidratación.
Recordá incluir, además de agua, por lo menos 1 litro de bebida deportiva junto con jugos (tipo Cepita, Baggio, Ades) y evitar el alcohol durante esas horas (el consumo de alcohol en las primeras 4 horas postcompetencia es importantísimo).
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Para un litro de agua vas a necesitar:
Gastón Aizpitarte
Lic. en Nutrición – Especialista en Nutrición Deportiva