San Miguel Garicoïts, fe, educación y una historia viva en la UCALP
San Miguel Garicoïts, fe, educación y una historia viva en la UCALP
San Miguel Garicoïts, fe, educación y una historia viva en la UCALP
14/05
08:00 hs

Por Guillermo Encinas (*)

Pensar en San Miguel Garicoïts desde el corazón de una familia educativa nos permite sentirlo no como un personaje lejano de la historia, sino como un “padre” y guía que camina hoy con nosotros por los pasillos del colegio.

San Miguel fue un sacerdote vasco-francés, fundador de la congregación de los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Betharram. Su relevancia hoy nace de su sencillez y cercanía. En un mundo que a veces nos empuja a ser los “primeros” a cualquier costo, él nos enseña que la verdadera grandeza está en los pequeños gestos de amor y en estar siempre disponibles para los demás. Para nuestra comunidad, es el modelo de un educador que no solo enseña con libros, sino con la vida.

De su personalidad y su misión destacaría, sobre todo, su corazón generoso y su obediencia alegre. No era una obediencia de “esclavo”, sino de alguien que ama profundamente. Siempre tenía una sonrisa y una palabra de aliento. Su misión fue llevar el consuelo de Dios a donde hiciera falta, especialmente a través de la educación, convencido de que formar a un joven es preparar un futuro lleno de esperanza.

Los milagros son como los “abrazos de Dios” que confirman que San Miguel está vivo en el cielo intercediendo por nosotros. Que nuestro colegio lleve su nombre por estos hechos nos recuerda que lo extraordinario sucede en lo cotidiano cuando tenemos fe. Estos episodios fueron los signos que la Iglesia necesitó para decir: “Este hombre vivió el Evangelio de forma heroica”. Para nosotros, es saber que nuestra casa educativa está bajo la protección directa de un amigo de Dios.

Sus valores en la formación de los jóvenes se reflejan en la humanidad con la que tratamos a cada alumno. No buscamos solo “estudiantes exitosos”, sino “personas íntegras”. Sus valores se ven cuando un joven ayuda a un compañero, cuando se compromete con una causa solidaria o cuando aprende a decir “gracias” y “por favor”. Educamos en la libertad responsable, tal como San Miguel quería: jóvenes con mentes brillantes, pero, sobre todo, con corazones abiertos.

En una época llena de ruidos y notificaciones, el “Aquí estoy” de San Miguel es una invitación a la presencia real. Interpela a los jóvenes a salir de sí mismos, a dejar de lado el celular un momento para mirar a los ojos al otro y decir: “Cuentas conmigo”. Es un mensaje de propósito: les dice que su vida tiene un sentido, que Dios tiene un sueño para ellos y que la mayor felicidad se encuentra cuando el corazón está dispuesto a servir por amor.

NUESTRA INSTITUCIÓN ES HISTORIA Y HACE HISTORIA

Es hermoso poder profundizar en este punto, porque el Colegio San Miguel Garicoïts de la UCALP no solo lleva su nombre por una elección administrativa, sino porque sus paredes fueron testigos literales de la gracia de Dios.

La importancia de los milagros y el vínculo sagrado con nuestro Colegio en La Plata

El nombre de nuestra institución tiene una raíz profundamente espiritual y local. San Miguel Garicoïts fue canonizado el 6 de julio de 1947 por el Papa Pío XII, y lo que hace latir con fuerza el corazón de nuestra comunidad es que los dos milagros que permitieron su santificación ocurrieron aquí mismo, en la ciudad de La Plata.

Específicamente, el milagro vinculado al edificio donde hoy funciona nuestro colegio es conmovedor:

  • El Milagro de Sor Ángela Zanini (1936): En el edificio de calle 11 y 51, donde antiguamente funcionaba un internado de niñas sordomudas, vivía la hermana Ángela Zanini. Ella padecía una enfermedad terminal (un fibroma grave) que la mantenía postrada y con dolores insoportables.
  • La Intercesión: En la noche del 9 de julio de 1936, tras invocar con fervor al Padre Miguel, Sor Ángela relató haber visto una luz sobrenatural que inundó su habitación. En ese instante, San Miguel se le apareció y le concedió la sanación inmediata y completa, un hecho que fue corroborado por médicos y aprobado por el Vaticano.
  • El otro milagro platense: No debemos olvidar que el primer milagro reconocido fue la curación de una niña de 12 años, Blanca Simioni, en 1935, quien sanó de una grave enfermedad (tifus o afección cardíaca, según las fuentes) tras rezar con una reliquia del Santo.

¿Por qué es esto tan importante para nosotros? Porque nos recuerda que nuestro colegio es tierra bendita. Cada vez que entramos a clase o recorremos los patios, lo hacemos en un lugar donde el cielo tocó la tierra. Esto nos da una responsabilidad y un orgullo inmenso: no somos solo una escuela, somos el hogar de un milagro que hoy continúa en la formación de cada uno de nuestros jóvenes.

(*) Capellán del Colegio San Miguel de Garicoits, UCALP

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SANTA MISA

Se invita a la Santa Misa en honor a nuestro patrono el próximo jueves 14 de mayo, día de su pascua a la casa del señor, a las 8:00, en la parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Los Hornos, calle 149 entre 62 y 64.