“La idea de los retiros es dejarse sorprender en el momento. Dejarse llevar y entregarse, porque no sabés a lo que vas a ir ni con quién vas a compartir. Simplemente decís sí y te entregás“, señaló Dianela Barreto (foto de abajo), estudiante de 6.º del Colegio José Manuel Estrada, quien recientemente vivió la Pascua Joven organizada por la Pastoral Juvenil de La Plata, la cual constó de 3 días con actividades de reflexión personal y encuentro comunitario.
Con experiencia previa en estas jornadas –de las que forma parte hace tres años-, Dianela afirmó que, en esta edición, hubo un incremento en la convocatoria: “Lo que más me impresionó es que había mucha gente. Los que ya hemos participado siempre intentamos ampliar la convocatoria, y en esta oportunidad pude conocer a chicos de otros colegios, y esto siempre está buenísimo”.
Además, mencionó que las actividades individuales, denominadas “desiertos”, son espacios vitales para repensar y meditar sobre algunos aspectos de su vida: “Son para uno mismo, para pensar sobre nuestra fe y poder conocerte más. En mi caso, me sirven para valorar las cosas que tengo y a las que no todos acceden, como techo, comida y la posibilidad de educarme en esta escuela”.
Dianela Barreto, alumna del Colegio José Manuel Estrada
La Pascua Joven 2026 se desarrolló en la casa de retiros Nuestra Señora de Luján -ex Seminario Menor-, bajo el lema “Él vive y te trae la luz”. De ella, participaron alrededor de 400 personas, entre sacerdotes, seminaristas, coordinadores, personal de servicio y los jóvenes.
A cada instancia de registro personal, se le suma una grupal para socializar con los otros aquello que los atraviesa. “Estos trabajos están muy buenos porque podemos abrirnos un poco más y conocer la realidad de cada uno. También, porque te hace replantearte algunas cosas propias; a veces, no nos damos cuenta de que hay otra persona que está pasando dificultades y la lucha en cada día”, rescató la pascuante.
En una jornada marcada por el servicio, desde la Pascua Joven se propuso que en el Viernes Santo los chicos visiten hospitales, hogares de ancianos, establecimientos para personas con discapacidades, el penal de mujeres y espacios de Cáritas, con el objetivo de acompañar a los más vulnerables. “A nuestro grupo, le tocó ir a una parroquia cercana para organizar actividades y jugar con los nenes que hacen catequesis y la verdad que lo pasamos relindo”.
Por su deseo profesional, que prontamente la encontrará formándose como docente de Inicial, a Dianela esta actividad le resultó especialmente significativa: “Como voy a ser maestra jardinera, a mí me encanta conectar con los nenes, ya que cada uno tiene su carisma y su forma de ser. Disfruté mucho de cada momento con ellos”.
Como participante de otros retiros similares, como “Aventura”, la estudiante del Estrada expresó que esta clase de experiencias son transformadoras al permitir replantearse ideas y percepciones y, al mismo tiempo, profundizar el vínculo con uno mismo, con los otros y con la fe católica.
