Alumnos y docentes de la carrera de Nutrición de la Sede Bahía Blanca de la UCALP llevan adelante prácticas comunitarias en distintos espacios barriales de la ciudad, fortaleciendo el vínculo entre el conocimiento académico y las necesidades de la comunidad.
El Lic. Juan Manuel del Río, Coordinador de Prácticas de la Licenciatura en Nutrición, explicó que “el objetivo principal es que los estudiantes del tercer año conozcan a la comunidad donde realizan su labor, efectúen un diagnóstico de situación alimentaria y planifiquen actividades de educación alimentaria y nutricional basadas en las problemáticas detectadas. Estas acciones incluyen talleres de cocina, charlas, promoción de actividad física y fomento de huertas comunitarias, todas adaptadas a las necesidades específicas de cada comunidad”.
El docente de la UCALP comentó que “la selección de los barrios o espacios comunitarios se realiza en conjunto entre la coordinación y los docentes. Se priorizan aquellos lugares donde hay carencia de intervenciones alimentarias y nutricionales. La colaboración con referentes barriales, comedores, merenderos y sociedades de fomento es fundamental para identificar los espacios más adecuados”.

“El impacto de estas prácticas en las comunidades es significativo. A lo largo del año, el trabajo continuo genera confianza y cercanía entre estudiantes y vecinos, promoviendo cambios en los hábitos alimentarios y una mayor conciencia sobre la importancia de la nutrición. Además, al finalizar cada ciclo, muchas comunidades solicitan la continuidad”, mencionó el Licenciado.
Para los estudiantes, estas prácticas representan su primer contacto con la realidad de la profesión en contextos reales. Les permite aplicar los conocimientos adquiridos, mejorar sus habilidades de comunicación y enfrentar desafíos como desmitificar creencias alimentarias y adaptar un lenguaje técnico a uno comprensible para la comunidad.
Las prácticas también se potencian mediante alianzas con instituciones locales, como unidades sanitarias y centros de salud. Estas colaboraciones facilitan la convocatoria de vecinos y enriquecen las actividades realizadas, incluyendo controles de salud y talleres específicos para fechas importantes como el Día Mundial de la Alimentación o el Día de la Enfermedad Celíaca.
A la hora de evaluar a los estudiantes, Del Río dijo que “se consideran aspectos como la calidad del diagnóstico, la planificación de actividades con objetivos alcanzables y la capacidad de adaptar sus estrategias educativas a la población. Además, se valora el trato, la comunicación y la comodidad en la ejecución de las actividades”.
En cuanto a mejoras, destacaron desde la carrera de Nutrición que “se busca fortalecer las alianzas con los equipos de salud para planificar actividades conjuntas y aumentar la presencia en fechas clave relacionadas con la nutrición. Estas iniciativas refuerzan el compromiso de la Universidad con la comunidad y consolidan la formación integral de los futuros profesionales en Nutrición.
Además destacaron que “se han hecho controles periódicos y colectivos de salud donde se controla el peso, la talla, la presión arterial, la glucemia, el oxígeno en sangre, en pacientes crónicos; y a partir de ello generar actividades de educación alimentaria y nutricional y utilizar la huerta comunitaria como una excusa para realizar diferentes actividades”.