Mil setecientos kilómetros separan a La Plata de Comodoro Rivadavia. Son veintiocho horas arriba del colectivo o un poco menos si se decide viajar en auto, restringiendo paradas de descanso para reducir el tiempo. A Melina Valdivieso, flamante egresada de Nutrición, le tocó hacer esa travesía dos veces en 2020: una cuando llegó en febrero para completar el curso de ingreso y la otra en marzo, cuando se volvió prematuramente a su ciudad por la pandemia del COVID.
“Los primeros dos años de la carrera los hice desde la virtualidad. Por suerte, me pude organizar y continuar con las clases y rendir los exámenes. En 2022, volví a La Plata para seguirla desde la presencialidad y, aunque tenía miedo porque no estaba acostumbrada a la vida universitaria, me encantó la experiencia: pude conocer a mis compañeros y profesores cara a cara, y la verdad que lo re disfruté”, le contó a este medio.

Para que los estudiantes tomen contacto con pacientes y su futuro profesional, desde primer año se llevan adelante prácticas en Nutrición. Si bien, por razones obvias, en los dos iniciales las hizo desde la computadora, Melina resaltó que las instancias presenciales de 3º y 4º le permitieron fortalecer su formación: “Me tocó el Hospital de Niños y el Wilde, que fueron dos vivencias distintas pero muy interesantes. Estar en esos lugares te deja conocer casos más concretos, más reales, para salir un poco de la teoría. Es muy necesario mientras estás estudiando”.
En esta línea, destacó que el tiempo que pasó en el Hospital de Niños, en donde acuden pacientes con cuadros complejos, amplió su mirada: “En el día a día, ves un montón de patologías que las estudiás en las cursadas pero de forma más general. Entonces, te das cuenta de la importancia de seguir formándose y especializarse, porque vos podés trabajar con los niños pero, si fueron ingresados por problemas renales u oncológicos, la intervención desde la nutrición es distinta”.
Con el título en mano y su futuro por delante, la nutricionista señaló que aún está decidiendo dónde edificará su carrera, si en la ciudad de las diagonales o en su Comodoro natal. Una cosa tiene en claro: “Sé que estando acá [en La Plata] tengo muchas oportunidades para seguir aprendiendo, viendo casos complejos y hacer posgrados. Me gustaría aprovechar esto, para seguir estudiando y ganando experiencia y, más adelante, definir si me vuelvo o me quedo”.