Medios tradicionales vs digitales, el nuevo campo de batalla del periodismo
Medios tradicionales vs digitales, el nuevo campo de batalla del periodismo
Medios tradicionales vs digitales, el nuevo campo de batalla del periodismo

El periodismo atraviesa uno de sus momentos más críticos. Mientras los medios tradicionales -televisión, radio y gráfica- intentan sostener su vigencia, las plataformas digitales, el streaming y las redes sociales avanzan con fuerza, consolidándose como un nuevo espacio de comunicación conocido como medios alternativos.

La llegada de este nuevo periodismo digital rompió con el esquema lineal que durante décadas dominaron los medios hegemónicos. Hoy, el público exige inmediatez, cercanía y participación, lo que genera una batalla no solo por el alcance, sino también por la confianza.

Este escenario fue analizado por Facundo Merelez, flamante licenciado en Periodismo de la facultad de Humanidades (Foto de tapa), en su tesis “Periodismo alternativo en tiempos de modernidad”. En diálogo con el Diario de la UCALP, subrayó que “Internet se convirtió en la herramienta principal para los nuevos periodistas y para mejorar su búsqueda laboral” y alentó a apostar por estas vías: “No se pierde nada por intentarlo”.

Para Merelez, la relevancia de su investigación radica en comprender estas nuevas formas de comunicación: “Está pensada para los periodistas que buscan hacerse un nombre, pero también para el público, que es el factor más importante y mantiene el contenido vivo”.

El licenciado observa que los medios digitales ofrecen una alternativa frente a la hegemonía informativa, que hoy pierde terreno. “Entre ambos hay una batalla despareja por el público y la información. La voz de los medios tradicionales sigue siendo relevante, pero no al mismo nivel que antes”, señaló.

En ese marco, destacó el proceso de adaptación de los diarios y radios, que migraron hacia la digitalización e incluso comenzaron a insertarse en redes sociales: “Algunos ya tienen una doble oferta, tradicional y alternativa, lo que hace que el cambio sea mucho más visible”.

Las diferencias laborales también marcan una distancia: en el periodismo alternativo cada uno es su propio jefe, con mayor libertad de expresión pero con la dificultad de monetizar su trabajo. “En los tradicionales, uno tiene un sueldo mínimo asegurado. En los digitales, primero hay que establecerse y hacer valer el trabajo”, explicó.

Sin embargo, esa libertad abre un debate: “En la era digital cualquiera es periodista, pero no todos tienen la formación ni los valores que se aprenden en la facultad. Es común encontrar gente haciendo periodismo sin ser periodista en los medios alternativos”.

“Las nuevas generaciones no consumen medios hegemónicos, ya sea por disgusto o falta de confianza, y prefieren informarse por redes sociales, que los tratan como amigos, a diferencia de la formalidad del tradicional”

Su investigación, basada en estudios cualitativos y encuestas presenciales y virtuales con alcance internacional, mostró que la ciudadanía desconfía cada vez más de la agenda de los grandes medios. “De a poco, la confianza se va trasladando a los alternativos”, concluyó.

En definitiva, el periodismo alternativo no solo desafía a los medios tradicionales, sino que también se erige como un espacio de construcción social donde el público deja de ser un receptor pasivo para convertirse en protagonista del proceso comunicacional.

              Facundo Merelez, licenciado en Periodismo de la facultad de Humanidades, frente al Rectorado de la UCALP