Para Valentina Sarasola, terapista ocupacional egresada de la UCALP en 2024, el paso por las aulas implicó un proceso de crecimiento personal y académico marcado por la cercanía con los profesores. Lejos de cortar los lazos institucionales, desde el año pasado se incorporó como docente a la Diplomatura en Discapacidad y Prácticas Profesionales, un espacio formativo que inaugurará su tercera cohorte el 19 de mayo y que la profesional considera vital: “Está pensada para que personas de distintas carreras y actores sociales adquieran herramientas que contribuyan a la creación de ámbitos realmente inclusivos”.
Por su interés en la temática, Valentina también es graduada de la diplomatura y señaló que la ayudó a comprender a la discapacidad como una realidad transversal. “Me brindó herramientas para seguir construyendo mi criterio clínico de una manera actualizada, alejándome del enfoque médico tradicional para acercarme al modelo social de la discapacidad, que permite entender que las barreras están en el entorno y que debemos trabajar junto a la persona para derribarlas, promoviendo su autonomía”, mencionó.
El programa destaca por su enfoque interdisciplinario y el análisis de casos reales, incluyendo el contacto con vivencias familiares sobre el desgaste burocrático y las barreras cotidianas. Sobre esto último, en la formación se hace un trabajo en la actualización del lenguaje: “Entendemos que las palabras que utilizábamos hasta hace poco (y que siguen vigentes) tienen un impacto negativo en la vida de las personas con discapacidad y que nombrar correctamente es el primer paso que podemos incorporar para colaborar en esta transformación social y de paradigma”.
La diplomatura, dirigida por Claudia Spidalieri, se desarrollará entre mayo y noviembre, bajo la modalidad virtual. Está dirigida a graduados de diversas áreas —ciencias sociales, jurídicas, de la salud, educación, comunicación, arquitectura, informática, ingeniería y diseño— y a estudiantes avanzados.
Valentina (derecha), en su etapa como estudiante
Al ser consultada sobre qué la motivó a sostener la vinculación con la UCALP, aseveró: “Me entusiasma devolver a la Universidad un poco de aquello que recibí”. Además, recordó su recorrido como estudiante con mucho cariño: “Por los grupos reducidos, la dinámica de aprendizaje permitía un ida y vuelta con los docentes muy enriquecedor, que convertía al aula en un lugar de debate y construcción colectiva”.
Sumado a conceptos teóricos y nociones disciplinares, a los graduados de nuestra casa de altos estudios se les transmiten valores, centrales en su desempeño profesional: “En especial, rescato la empatía, tan necesaria en nuestra profesión, así como también el compromiso con la formación y actualización constantes. Es fundamental no quedarnos conformes con lo aprendido y buscar siempre evidencia más reciente”, concluyó.