Cuidado de la salud y juegos para los chicos del Santa Clara
Cuidado de la salud y juegos para los chicos del Santa Clara
Cuidado de la salud y juegos para los chicos del Santa Clara

En el marco de los distintos programas y proyectos que se desarrollan en el Centro Santa Clara de Asís, se llevaron a cabo recientemente dos jornadas, que cumplieron diversos objetivos: primero, por una necesidad detectada en el barrio, se contactó a una oftalmóloga para que revisara a los más chicos; después, desde el Voluntariado, se compartió un espacio lúdico, con juegos para que los niños y jóvenes reflexionaran sobre la Pascua.

Para este año, una de las novedades del centro que la UCALP posee en El Palihue fue la incorporación de un proyecto con alumnos y docentes de Nutrición, que se propone acompañar a las mujeres embarazas y a los niños de hasta cinco años, ofreciendo consejos nutricionales, seguimiento en la lactancia y fomentando la construcción de hábitos sanos.

Sin embargo, este proyecto busca ir más allá, tal como lo destaca su directora Celeste Furlotti: “Si bien parte desde el área de nutrición, nuestra idea es que el abordaje sea integral. A partir de un relevamiento con las familias y revisando las libretas sanitarias de los más chicos, nos encontramos con que a casi todos les faltaba el control del fondo de ojo”. Por ello, se contactó a la oftalmóloga Daniela Di Stefano, quien se acercó al barrio para atender a los pequeños pacientes.

El impacto de este control ocular fue muy importante, ya que se atendieron 27 niños, detectando en algunos de ellos problemas de visión y derivando a consultorio para hacerles un seguimiento. En caso de tener la vista en buenas condiciones, se aprovechó para completar el estudio en la libreta. “Queremos continuar trabajando con otras profesiones, aprovechando que la UCALP tiene tantas carreras para hacer un trabajo interdisciplinario que cubra todas las necesidades del barrio”, añadió Celeste.

JUEGOS Y MERIENDA PARA CELEBRAR LA PASCUA

Con motivo de la Pascua, el Voluntariado decidió hacer una actividad distinta: en el patio del Centro, escondieron huevos de pascua de papel, que debían ser encontrados por los chicos para luego colorearlos y pintarlos. Además, en ellos debían escribir un deseo o una necesidad que tuvieran. Al finalizar, todos los huevos fueron pegados en una cruz de cartulina, que fue ofrecida a Jesús.

“Aunque la intención fue llevarles una actividad distinta para que los acercara un poco más a algo más trascendental o espiritual, también queríamos que los chicos pudieran tener ese momento para verbalizar algo que tienen guardado, que les preocupa. Muchos pidieron por sus papás, por problemas de salud o económicos y es clave que tengan estos lugares para expresarse y compartir lo que les pasa”, contó Sebastián Iaconis, agente de la Pastoral y encargado del Voluntariado.

La jornada se cerró con la tradicional merienda que, conforme pasa el tiempo, va sufriendo modificaciones: “Como tenemos bastantes casos de desnutrición infantil, cada vez le estamos sumando más cosas. Ya no les damos tanta galletita: ahora tiene frutos secos, frutas y cosas más pesadas, para que tengan una alimentación más completa”, concluyó.