El Observatorio Socioeconómico de la UCALP continúa desarrollando encuentros con instituciones y referentes territoriales para fortalecer la construcción del nuevo Indicador de Integración y Desarrollo, incorporando nuevas dimensiones y miradas sobre la realidad de los barrios del Gran La Plata. En esta oportunidad, se reunieron con Silvina Sánchez, jefa del Servicio de Área Programática y Redes en Salud (SAPS) “José Ingenieros” de Melchor Romero; y con Graciela Gómez, referente comunitaria del barrio Las Rosas.
El encuentro se centró en la realidad del barrio Las Rosas, donde el Observatorio registra 1.125 familias y una población estimada de 4.500 personas, de las cuales 1.266 son niñas, niños y adolescentes de entre 0 y 18 años. Estos datos refuerzan la importancia de incorporar una mirada específica sobre las infancias y adolescencias en la construcción del nuevo Indicador.
Durante la reunión se presentaron los avances del trabajo del Observatorio, que toma al barrio como unidad de análisis, y se intercambiaron experiencias sobre las principales problemáticas que atraviesan la comunidad. Entre los desafíos señalados, se destacó el fuerte crecimiento poblacional de la zona, que no fue acompañado por una expansión equivalente de los servicios públicos.
Por otra parte, en materia de salud se mencionaron la creciente demanda de atención, la falta de profesionales (especialmente pediatras) y las limitaciones de infraestructura y recursos. En educación, por su parte, se advirtió que la oferta de establecimientos resulta insuficiente y que muchos niños y adolescentes deben recorrer trayectos inseguros para asistir a la escuela.
En las últimas semanas, el Observatorio visitó el barrio para acercar donaciones y dialogar con referentes
Otro eje de la conversación fue la estrecha relación entre las condiciones del hábitat y la salud. El acceso al agua, el saneamiento, la gestión de residuos, la precariedad habitacional y los problemas de infraestructura impactan directamente en la calidad de vida y en la aparición de enfermedades, especialmente durante la primera infancia.
El encuentro también permitió profundizar la incorporación de la perspectiva de discapacidad al nuevo Indicador. Se dialogó sobre las barreras que enfrentan las personas con discapacidad para acceder a tratamientos, sostener terapias o simplemente desplazarse por el barrio, así como sobre la necesidad de avanzar hacia entornos más accesibles e inclusivos.
Por su parte, Graciela Gómez destacó la importancia de fortalecer la participación comunitaria y generar espacios de encuentro para los vecinos. La falta de ámbitos donde desarrollar talleres, actividades o instancias de organización limita la construcción de redes comunitarias, fundamentales para el desarrollo de los barrios.
Estas reuniones forman parte del proceso de construcción participativa del nuevo Indicador de Integración y Desarrollo, una herramienta que el Observatorio Socioeconómico de la UCALP viene consolidando junto a actores territoriales para comprender de manera integral las condiciones de vida en los barrios y generar evidencia que contribuya al diseño de políticas públicas orientadas al desarrollo humano integral.