Nuestra Señora de Fátima, una de las advocaciones marianas más extendidas y queridas en el mundo católico
Nuestra Señora de Fátima, una de las advocaciones marianas más queridas en el mundo católico
Nuestra Señora de Fátima, una de las advocaciones marianas más queridas en el mundo católico

Cada 13 de mayo, la Iglesia celebra a Nuestra Señora de Fátima, una de las advocaciones marianas más extendidas y queridas en el mundo católico. Fue un día como hoy pero de 1917, cuando la Madre de Dios se apareció por primera vez a tres humildes pastorcitos llamados Lucía, Francisco y Jacinta en Cova de Iría, Fátima (Portugal).

Corría fines de mayo y principios de junio del año 2019 cuando la imagen de la Virgen de Fátima visitó nuestra arquidiócesis; fue entonces que el Papa Francisco había enviado un mensaje muy especial para los platenses, que en ese momento fue difundido por la UCALP y que ahora recordamos y compartimos con mucho cariño más abajo.

Miles de personas colmaron el domingo 26 de mayo de 2019 la catedral platense Nuestra Señora de los Dolores para darle la bienvenida a la imagen de la Virgen peregrina de Fátima, que recorrió las diócesis argentinas. Fue monseñor Víctor Manuel Fernández, en ese momento Arzobispo de La Plata, quien  presidió una misa multitudinaria.

Oración a la Virgen de Fátima

Oh Virgen Santísima, Vos os aparecisteis repetidas veces a los niños; yo también quisiera veros, oír vuestra voz y deciros: Madre mía, llevadme al Cielo. Confiando en vuestro amor, os pido me alcancéis de vuestro Hijo Jesús una fe viva, inteligencia para conocerle y amarle, paciencia y gracia para servirle a Él a mis hermanos, y un día poder unirnos con Vos allí en el Cielo.

Padre nuestro, Avemaría y Gloria.

Madre mía también os pido por mis padres, para que vivan unidos en el amor; por mis hermanos, familiares y amigos, para que viviendo unidos en familia un día podamos gozar con Vos en la vida eterna.

Padre nuestro, Avemaría y Gloria.

Os pido de un modo especial por la conversión de los pecadores y la paz del mundo; por los niños, para que nunca les falten los auxilios divinos y lo necesario para sus cuerpos, y un día conseguir la vida eterna.

Padre nuestro, Avemaría y Gloria

Oh Madre mía, sé que escucharás, y me conseguirás estas y cuantas gracias te pida, pues las pido por el amor que tienes de tu Hijo Jesús. Amén.

¡Madre mía, aquí tienes a tu hijo, sé tu mi Madre!
¡Oh dulce Corazón de María, sed la salvación mía!

Fuente de la oración: devocionario.com