Volver al aula: enseñar desde una cosmovisión cristiana en la universidad
Volver al aula: enseñar desde una cosmovisión cristiana en la universidad
Volver al aula: enseñar desde una cosmovisión cristiana en la universidad

Por Lic. María Navarro (*)

En pocos días comienzan las clases. Y cada inicio de ciclo nos invita-como educadores- a algo más profundo que organizar cronogramas o actualizar bibliografía.

Nos invita a preguntarnos: ¿Qué idea de persona sostiene nuestra práctica docente? ¿Qué visión de mundo transmitimos cuando enseñamos?

Desde una cosmovisión cristiana, el aula universitaria es un espacio de encuentro entre personas dotadas de dignidad y llamadas a desarrollarse plenamente. Como afirma el Concilio Vaticano II en Gravissimum Educationis (1965), la educación debe tender a la “formación integral de la persona humana”.

El aprendizaje como encuentro y desarrollo

Lev Vygotsky (1978) nos enseñó que el aprendizaje es un proceso social. La “zona de desarrollo próximo(ZDP)” nos recuerda que el crecimiento ocurre en interacción, en mediación, en acompañamiento.

Desde una mirada cristiana, esta dimensión relacional del aprendizaje se profundiza cuando entendemos que el ser humano no se realiza aislado, sino en comunidad. Educar es acompañar procesos, no solo transmitir información, entonces, particularmente nos debería preocupar que cuando planificamos un año lectivo en la UNIVESIDAD debemos pensar en acciones de extensión (aplicar los saberes en la sociedad circundante) e investigación ( analizar las problemásticas y dar soluciones fundamentadas) como una herramienta transversal a la formación disciplinar.

La mirada sobre el estudiante y sus trayectorias

Carina Kaplan (2008) advierte que el fracaso escolar no puede entenderse sin considerar las condiciones sociales. Las trayectorias educativas están atravesadas por desigualdades, expectativas y experiencias previas.

Una universidad inspirada en el humanismo cristiano no puede reducir al estudiante a su rendimiento. Está llamada a mirarlo con esperanza y responsabilidad. En este sentido, desde la Facultad de Humanidades promovemos que todos los/las estudiantes puedan atravesar la vida universitaria con esperanza, fe, estudio y acciones solidarias.

A los docentes les recordamos que educar es asumir una responsabilidad frente al mundo, y en este sentido Philippe Meirieu (1998) sostiene que educar es introducir a las nuevas generaciones en el mundo común. Desde la tradición cristiana, esta introducción implica formar conciencia moral y compromiso con el bien común. Asimismo San Juan Pablo II, en Ex Corde Ecclesiae (1990), recuerda que la universidad católica debe integrar fe y razón, conocimiento y ética, excelencia académica y servicio a la sociedad.

Hoy, en tiempos atravesados por la Inteligencia Artificial y la aceleración tecnológica, el desafío no es solo técnico. Es antropológico y ético. No se trata de competir con la tecnología, sino de formar criterio, discernimiento y sabiduría.

El aula como espacio de empatía, sabiduría y proyección social

El Papa Francisco, en el marco del Pacto Educativo Global (2019), invita a “reconstruir el pacto educativo” poniendo en el centro a la persona y promoviendo una educación que genere fraternidad y cuidado de la casa común.

En este contexto, el aula universitaria puede y debe ser:

  • Un espacio de empatía, donde cada estudiante sea reconocido en su dignidad.
  • Un espacio de sabiduría, donde el conocimiento se integre con valores.
  • Un espacio de proyección social, donde lo aprendido dialogue con los desafíos reales de nuestra comunidad.

Al iniciar este nuevo ciclo, tal vez la pregunta más importante no sea solo qué contenidos enseñaremos, sino ¿Qué tipo de personas estamos llamados a formar?.

Te dejo una Web en donde podrás encontrar aún más información sobre el PACTO EDUCATIVO GLOBAL y su aplicación en contextos educativos.

En definitiva, enseñar —desde una cosmovisión cristiana— es un acto de responsabilidad, de esperanza y de servicio.


Referencias

Francisco. (2019). Mensaje para el lanzamiento del Pacto Educativo Global (12 de septiembre de 2019). Vaticano. https://www.vatican.va

Juan Pablo II. (1990). Ex corde Ecclesiae. Vaticano. https://www.vatican.va

Kaplan, C. V. (2008). Buenos y malos alumnos: Descripciones que predicen. Aique.

Meirieu, P. (1998). Frankenstein educador. Laertes.

Vygotsky, L. S. (1978). La mente en la sociedad: El desarrollo de los procesos psicológicos superiores. Harvard University Press.

Concilio Vaticano II. (1965). Gravissimum educationis. Vaticano. https://www.vatican.va

(*) Secretaria académica de la facultad de Humanidades de la UCALP