La UCALP saluda a quienes construyen cada día con su trabajo
La UCALP saluda con afecto a los trabajadores y trabajadoras en su día
La UCALP saluda con afecto a los trabajadores y trabajadoras en su día

La Universidad Católica de La Plata saluda a todos los trabajadores y trabajadoras en su día, especialmente a quienes forman parte de su comunidad educativa y a aquellos que, con esfuerzo diario, construyen una sociedad más justa, solidaria y comprometida con el bien común.

En esta jornada tan significativa, nuestra Universidad reconoce el valor del trabajo como motor de desarrollo personal y social, y agradece profundamente a quienes, desde distintos ámbitos, colaboran con dedicación, vocación y compromiso en la construcción de una comunidad más humana.

Un poco de historia

El Día Internacional del Trabajador conmemora los trágicos hechos ocurridos en Chicago en 1886, cuando miles de obreros reclamaban una jornada laboral de ocho horas. En ese entonces, los trabajadores podían estar sometidos a turnos de hasta 18 horas. La huelga impulsada por la Noble Order of the Knights of Labor reunió a más de cinco mil personas en todo Estados Unidos, en una lucha que terminó con una dura represión policial, especialmente en la fábrica McCormick.

Los días siguientes continuaron las protestas y los enfrentamientos, hasta que el 4 de mayo ocurrió el conocido “atentado de Haymarket”, cuando explotó una bomba durante una manifestación. Las autoridades responsabilizaron a seis obreros, cuyos nombres quedarían grabados en la historia como los Mártires de Chicago: Spies, Parsons, Engel, Fischer, Fielden y Schwab. Cuatro de ellos fueron condenados a muerte, aunque nunca se probó su culpabilidad.

Estos hechos causaron una gran repercusión mundial. En 1919, la primera conferencia de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) impulsó la jornada de ocho horas y la semana laboral de 48. Desde entonces, el 1 de mayo se consolidó como el Día Internacional del Trabajador, celebrado en la mayoría de los países del mundo, excepto en Estados Unidos y Canadá, donde se conmemora el Labor Day en septiembre.

En Argentina, la fecha comenzó a celebrarse en 1890, con una concentración de casi dos mil personas, principalmente inmigrantes, en el Prado Español de Buenos Aires. Así se inició una tradición que perdura hasta nuestros días, como jornada de homenaje y reflexión.

El trabajo, San José Obrero y las palabras del Papa Francisco

La celebración de San José Obrero fue instituida en 1955 por Pío XII quien lo proclamó patrono de los trabajadores con la intención de que “todos reconozcan la dignidad del trabajo y que ella inspire la vida social y las leyes fundadas sobre la equitativa repartición de los derechos y deberes”.

En una de sus audiencias en 2022 el Papa Francisco dijo: “El trabajo es también una forma de expresar nuestra creatividad: cada uno hace el trabajo a su manera, con su propio estilo; el mismo trabajo, pero con un estilo diferente”. Y recordó que “es bonito pensar que Jesús mismo trabajó y aprendió este arte propio de San José”.

Al referirse al desafío de recuperar el valor del trabajo más allá de la lógica del beneficio, el Papa invitó a reflexionar sobre el trabajo como un derecho y un deber fundamental de la persona, que expresa e incrementa su dignidad. Por ello pidió rezar la oración a San José que San Pablo VI elevó el 1 de mayo de 1969:

Oh, San José,

patrón de la Iglesia,

tú que junto con el Verbo encarnado

trabajaste cada día para ganarte el pan,

encontrando en Él la fuerza de vivir y trabajar;

tú que has sentido la inquietud del mañana,

la amargura de la pobreza, la precariedad del trabajo;

tú que muestras hoy el ejemplo de tu figura,

humilde delante de los hombres,

pero grandísima delante de Dios,

protege a los trabajadores en su dura existencia diaria,

defiéndelos del desaliento,

de la revuelta negadora,

como de la tentación del hedonismo;

y custodia la paz del mundo,

esa paz que es la única que puede garantizar el desarrollo de los pueblos.

Amén.