Junto a familiares, colegas, amigos y autoridades rectorales, la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales realizó un sentido homenaje a Roberto Champredonde, recientemente fallecido, quien fue el primer decano de la Facultad entre 1966 y 1972. En el evento, se recordó su cercanía con los alumnos, la capacidad de convocatoria de docentes profesionales y el impulso que le otorgó a la Licenciatura en Administración, que actualmente se sigue dictando en la UCALP.
Por aquellos años, la Facultad de Ciencias Económicas (luego renombrada al incorporarle el término “Sociales”) desarrollaba sus clases en el Colegio San Vicente de Paul, ubicado en diagonal 80 y calle 43, dentro del barrio Hipódromo. Con una universidad que transitaba sus primeros pasos bajo la denominación Universidad Comunitaria y Católica (Ucoyca), a Roberto le tocó la responsabilidad de potenciar las carreras existentes e ir en búsqueda del personal para dictar las clases.
“Él tuvo la capacidad de convocar docentes de prestigio, tanto del sector público como del privado. Esto elevó la calidad de la carrera, porque si hay algo que nunca negoció fue la exigencia”, relató Rubén Óscar Durante, su secretario académico, quien se acercó al edificio de Económicas y Sociales para conmemorar a su colega. “Los alumnos que estudiaron en esa época encontraban un ambiente académico interesante, que le dio una gran impronta a la facultad”, agregó.

Por la gran amistad que los unió durante mucho tiempo, el economista Adolfo Sturzenegger rescató que fue “una persona extraordinariamente intelectual y ordenada en su forma de ser”. No obstante, eligió una palabra para resumir su carácter: “Era un gran optimista. Estaba tan lleno de ideas, con tantas ganas de hacer cosas nuevas, que eso le corresponde solo a las personalidades muy optimistas. Para mí, siempre fue un gran gusto haberlo conocido y ser su amigo”, aseveró Adolfo.
El actual decano de la Facultad, Ricardo Sánchez Trapes, valoró el rol determinante de Champredonde en el diseño y difusión de la Licenciatura en Administración –hoy, Administración de Empresas- y aclaró: “Es fundamental reconocer a la gente que, como Roberto, dejó mucho de sí para construir los cimientos de esta Facultad. Es nuestro trabajo honrar a quienes fueron tan relevantes en la institución”.