Economía Social, un aporte hacia un desarrollo sostenible e inclusivo
Economía Social, un aporte hacia un desarrollo sostenible e inclusivo
Economía Social, un aporte hacia un desarrollo sostenible e inclusivo

La Universidad Católica de La Plata continúa destacándose por el compromiso y la innovación de sus investigadores. El docente e investigador Francesco Vigliarolo lleva adelante un proyecto que busca replantear los fundamentos de la economía desde una perspectiva más humana y social. Su trabajo, que se desarrolla desde el año 2010, tiene como eje principal la reconceptualización de la economía como un espacio de construcción de identidad, derechos y valores comunitarios.

“Mi pregunta principal a lo largo de los años ha sido cómo salir del positivismo económico, esa visión que reduce la economía a cálculos matemáticos y estadísticas”, explica Vigliarolo. “Estoy intentando pensarla como una construcción de identidad, utilizando enfoques como la fenomenología y conceptos como la ‘socialización económica’. Esto implica que cada comunidad define sus valores esenciales y los traslada a la economía, integrando derechos humanos y sociales en bienes y servicios”, añade.

Uno de los conceptos clave en la investigación de Vigliarolo es el de  autosostenibilidad, entendido como la capacidad de las comunidades locales para generar procesos económicos duraderos en el tiempo, basados en derechos y valores compartidos. Según explica, esto no se limita a producir riqueza monetaria, sino a promover un desarrollo integral que beneficie tanto a las personas como al entorno.

En este marco, Vigliarolo ha trabajado en proyectos que vinculan la economía social con las regionales, incluyendo la creación de un distrito de economía social autosostenible en La Plata. Además, fundó la Cátedra UNESCO en Sistemas Económicos y Derechos Humanos en la UNLP, que se centra en transformar los sistemas económicos para que se conviertan en instrumentos de fortalecimiento de las identidades locales y los derechos humanos.

“Hoy, la emergencia socioambiental es uno de los principales desafíos globales. Las empresas deben apostar por bienes de bajo impacto ambiental”

“Un concepto que me parece esencial es el del capital social ético, que define la capacidad de transformar intereses individuales en valores colectivos institucionalizados”, señala el investigador. “Esto implica relaciones basadas en la reciprocidad y la inversión en el territorio. Las empresas, por ejemplo, deben ser conscientes de su responsabilidad con las comunidades que las sostienen”, explica.

Innovación y economía inclusiva

Otro tema central en esta investigación, es el desafío de medir el capital social ético y diseñar estrategias económicas que superen los modelos clásicos de oferta y demanda. “Es fundamental crear un mecanismo que incluya el valor social en la formación de los precios, y en este sentido estoy trabajando en conceptos como la mesoeconomía y una ‘ley de la razón ontológica’”, comenta.

El investigador también enfatiza la importancia de las prácticas empresariales responsables: “Hoy, la emergencia socioambiental es uno de los principales desafíos globales. Las empresas deben apostar por bienes de bajo impacto ambiental, condiciones de trabajo dignas y la reinversión en las comunidades. Esto no solo es ético, sino que crea una economía más sólida y sostenible a largo plazo”.

Un aspecto innovador del trabajo es la propuesta de incorporar la fraternidad como un principio económico. Inspirado en el artículo 1 de la Carta de los derechos humanos y por la encíclica Fratelli Tutti del Papa Francisco, el investigador propone un enfoque que integre normas y valores que promueven la dignidad de todos los seres humanos en la “casa común” que es el planeta (la OIKOS desde donde deriva la palabra economía).

“La economía, en su esencia, significa ‘administrar la casa’. Hoy, nuestro desafío es construir un sistema que reconozca el derecho de todos los seres humanos a vivir con dignidad en este planeta. Esto requiere normas e instituciones que promuevan la fraternidad y la sostenibilidad”, concluye.

El trabajo de Francesco Vigliarolo no solo refleja el compromiso de la UCALP con la excelencia académica y la responsabilidad social, sino que también abre caminos hacia una economía más justa, inclusiva y respetuosa del medio ambiente.

Su último libro que contiene 22 capítulos de autores de todo el mundo que integran su Catedra UNESCO publicado con Palgrave McMillan, se llama Economic Systems and Human Rights Using Socioeconomic Models and Practices to Promote Global Economic Socialization. Entre los capítulos se menciona un dialogo con Noam Chomsky que ha tenido una Conferencia en el ámbito de las actividades de la Catedra UNESCO.