El impacto invisible: cómo la respiración oral condiciona el rendimiento escolar y el habla en la niñez
El impacto invisible: cómo la respiración oral condiciona el rendimiento escolar y el habla en la niñez
El impacto invisible: cómo la respiración oral condiciona el rendimiento escolar y el habla en la niñez

Un reciente estudio académico realizado en la UCALP por las licenciadas en Fonoaudilogía María Sofía Romero y Ángela del Pilar Molina García puso bajo la lupa una problemática que suele pasar inadvertida en las aulas, pero que tiene consecuencias directas en el desarrollo infantil: la respiración oral. La investigación presentada como trabajo final de la carrera— advierte que este hábito, lejos de ser un detalle menor, actúa como un condicionante crítico de los procesos comunicativos y el rendimiento escolar en niños menores de 10 años.

El informe detalla que el diagnóstico comienza con la observación física. Los especialistas identifican la denominada “facie adenoidea”, un conjunto de rasgos que incluyen ojeras profundas, ojos caídos, labios resecos y una postura corporal característica con los hombros adelantados y el cuello extendido, una respuesta del cuerpo para intentar facilitar el ingreso de aire.

Desde el punto de vista odontológico, la respiración por la boca altera la estructura del paladar —que se vuelve profundo u ojival— y genera maloclusiones dentales que afectan la estética y la funcionalidad.

EL AULA: EL ESCENARIO DE LA FATIGA

Uno de los hallazgos más preocupantes del estudio es la relación directa entre este patrón respiratorio y el déficit de atención. Al no respirar correctamente durante la noche, el niño no logra un sueño reparador, lo que deriva en una baja oxigenación cerebral.

Esta falta de descanso se traduce en el salón de clases como apatía, problemas de memoria y una marcada reducción de la actividad voluntaria. Según los expertos consultados, es común que estos alumnos sean etiquetados como “distraídos” o “cansados”, cuando en realidad padecen una fatiga crónica de origen fisiológico.

La comunicación también se ve seriamente comprometida. La investigación señala que la posición descendida de la lengua y la falta de tono muscular en la cara dificultan la articulación de ciertos sonidos. Fonemas como la /r/, /rr/, /s/ y /ch/ suelen ser los más afectados y generan dislalias que pueden entorpecer el aprendizaje de la lectoescritura.

DETECCIÓN Y ABORDAJE

Para combatir estas secuelas, el trabajo subraya la importancia de las pruebas funcionales clínicas —como el uso del espejo de Glatzel para medir la permeabilidad nasal— y una anamnesis profunda sobre los hábitos de sueño y lactancia.

La conclusión es clara: el abordaje debe ser integral. La intervención temprana de fonoaudiólogos, en coordinación con pediatras y docentes, es fundamental para reeducar la respiración y garantizar que el niño no vea limitado su potencial educativo por una condición que es tratable.

EL TRABAJO DE INVESTIGACIÓN COMPLETO SE PUEDE LEER HACIENDO CLIC EN ESTE ENLACE.