En la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, se realizó un sentido homenaje a Nora Pflüger, quien decidió finalizar su carrera luego de desempeñarse durante 43 años como profesora de Teología en distintas Facultades de nuestra Universidad.
“Norita”, como la conocen sus alumnos y amigos, estudió en el Instituto de Teología de La Plata para ser maestra especializada en Catequesis y también es profesora en Comunicación Social. En 1981, luego de realizar una suplencia en la Facultad de Humanidades, ingresó a Derecho a dar clases de teología, donde se mantuvo trabajando hasta su jubilación.
El cariño que cosechó en su extensa trayectoria se vio reflejado en las palabras que le dedicaron alumnos, compañeros del Departamento Superior de Teología y autoridades de la Universidad Católica de La Plata, quienes resaltaron su generosidad, su sentido del humor y su fe inquebrantable. Además, le entregaron distintos reconocimientos para agradecerle su servicio a la institución.

La docente compartió con el diario digital de la UCALP sus reflexiones sobre el paso por nuestra casa de estudios: “Para mí significó una oportunidad de poder enseñar la palabra de Dios y aprender muchas cosas también, porque uno aprende de aquel a quien enseña. De los chicos, me queda una experiencia de intercambio, de diálogo, esa alegría que uno ve en ellos cuando entienden algo que les explicás”.
En sus 43 años, Norita atravesó diversas etapas en la educación, con variaciones en los métodos de enseñanza y en el propio alumnado. “El paso del tiempo lo veo reflejado en los chicos, en las costumbres, en las modas, en la forma de hablar. Y en la tecnología, que yo la permito para buscar textos o tomar apuntes, pero siempre con la orientación y supervisión del profesor”.
Sus planes a futuro incluyen continuar su formación dentro de la Doctrina Social de la Iglesia. “Más adelante me gustaría profundizar en la doctrina, que me parece algo muy útil y muy actual también. Y, a lo mejor, poder enseñarlo. La idea es seguir formando gente y formándome”, explicó Nora.
