El desafío de las bibliotecas en la era digital
El desafío de las bibliotecas en la era digital
El desafío de las bibliotecas en la era digital

El 13 de septiembre, se celebra en Argentina el Día del Bibliotecario, una fecha que conmemora la creación de la primera biblioteca pública de Buenos Aires en 1810, impulsada por Mariano Moreno. Este día fue establecido en 1942 por el Congreso de Bibliotecarios y honra la labor de quienes han sido custodios del conocimiento a lo largo de los años, como Fray Cayetano Rodríguez y el doctor Saturnino Segurola, los primeros bibliotecarios de esa histórica institución.

En la Universidad Católica de La Plata (UCALP), esta fecha es una oportunidad para reflexionar sobre el papel vital que, aún en estos tiempos, desempeñan las bibliotecas y los bibliotecarios en la formación académica y en la vida universitaria. Según Javier Irazú, responsable de la biblioteca central de la UCALP, la labor de un bibliotecario ha evolucionado significativamente con el tiempo, adaptándose a las nuevas tecnologías y demandas de la educación moderna.

La UCALP, explica Irazú, “cuenta con un sistema de bibliotecas temáticas y departamentales, todas bajo la coordinación de la biblioteca central. Desde la reorganización de 2009, se han implementado nuevos reglamentos y se ha consolidado la Biblioteca Universitaria, que centraliza el acervo bibliográfico de todas las facultades e institutos. Este sistema permite una gestión más eficiente de recursos, desde la compra y clasificación de libros hasta su disposición en estanterías, ya sea en formato físico o digital”.

Además destacó: “Al ser la cabeza del sistema, integramos diversas redes de bibliotecas. Por ejemplo, pertenecemos a la red de bibliotecas de ODUCAL, que son las universidades católicas de América Latina. Formamos parte también de la red AMICUS, que son las del CRUP, y la Red de Bibliotecas de las Universidades Católicas y de Orientación Católica de la Argentina (BUCOC). Aparte de otras, por ejemplo, como la red de bibliotecas jurídicas. Entonces, eso también te insume otro tipo de actividades y genera nuevos vínculos”.

LA INFLUENCIA DE LA TECNOLOGÍA

El avance de la tecnología ha planteado, sin duda, nuevos desafíos para las bibliotecas. “Hace 20 o 25 años, a determinadas horas no se podía venir porque tenías 100 alumnos por día en la sala”, comenta el director, y añade que “se ha observado una disminución en la afluencia física de estudiantes, quienes ahora acceden a gran parte de los recursos bibliográficos de manera remota. Sin embargo, lejos de ser una amenaza, esta transición ha permitido que la biblioteca amplíe su oferta, especialmente en libros electrónicos, con una colección que supera los 170.000 títulos accesibles desde cualquier lugar. Lo que yo necesito es que el chico use nuestro espacio. Y ahora lo está utilizando muchas veces más que antes porque un mismo libro tiene miles de consultas por año”.

Aunque cambien las formas y los tiempos, la misión de difundir el conocimiento y apoyar el aprendizaje permanece inalterable.

Irazú explica que “la biblioteca siempre fue acompañando la evolución del hombre. Desde las primeras de la Antigüedad, la necesidad era atesorar las cosas para que no se perdieran; después fue, con el tiempo, organizar esos materiales; luego difundirlos y que los usaran. Ahora se está reconvirtiendo. En La Plata, aún son muy tradicionales, pero, por ejemplo, en España, hay algunas que se han convertido en algo que se llama marketplace (centros dinámicos de interacción social y colaboración comunitaria)”.

A pesar de estos cambios, sigue siendo un espacio crucial para la comunidad universitaria, no solo como lugar de estudio, sino como un punto de encuentro y colaboración. La evolución de las bibliotecas en universidades como la UCALP refleja una adaptación constante a las necesidades de los estudiantes y a las transformaciones tecnológicas, lo que demuestra que, aunque cambien las formas y los tiempos, la misión de difundir el conocimiento y apoyar el aprendizaje permanece inalterable.

En este Día del Bibliotecario, la Universidad Católica de La Plata rinde homenaje a quienes, con dedicación y pasión, continúan trabajando para preservar el conocimiento y al acceso a la información, para que siga siendo un derecho y una herramienta de consultas para todos los estudiantes y miembros de la comunidad universitaria.