El impacto del uso del celular en el desarrollo cognitivo y emocional de niños y adolescente, así como su relación con el ámbito educativo, es un tema que preocupa a las familias y que se torna difícil de poder manejar con criterio, de tal manera que la tecnología sea aliada y no enemiga del aprendizaje.
El profesor doctor Matías A. García Javier, docente de la Facultad de Humanidades de nuestra UCALP y titular de la cátedra de Tecnología Aplicada a la Educación, señaló que el impacto de la tecnología, y en particular del celular, “ha acelerado significativamente el desarrollo cognitivo en comparación con generaciones anteriores, que se basaban en herramientas tradicionales como el lápiz, el papel y la tiza”.
“En la era digital -sostuvo el especialista-, las personas acceden a la información, como dice el filósofo estadounidense Nicholas Burbules, de manera ubicua, es decir, en cualquier momento, lugar y desde cualquier dispositivo. Es impensable que hoy en día alguien recurra primero a una biblioteca física para buscar información”, afirmó el docente.

Respecto a la influencia del celular en el aula, advirtió que la tendencia a prohibir su uso responde a una visión que no comprende el potencial educativo de la tecnología:
“El problema no es el celular en sí, sino el uso desmedido y sin un propósito pedagógico claro”.
DISTINTAS GENERACIONES
En cuanto a las diferencias generacionales, el docente de la UCALP apuntó que claramente existe una brecha entre quienes nacieron en la era digital y aquellos que crecieron en un entorno analógico. “Esta desconexión se refleja, como dice el especialista en educación norteamericano Marc Prensky, en la dificultad de comunicación entre ambos grupos, especialmente cuando los modelos de enseñanza siguen anclados en paradigmas obsoletos”.
Y continuó: “Muchos hablan en lenguaje analógico con personas que piensan y aprenden en lenguaje digital. Y muchas personas de generaciones anteriores, ante este impedimento, pretenden traer al pasado a estas nuevas generaciones, es decir, traerlos a un mundo al cual no pertenecen, no lo entienden, no los motiva y los desarrolla acorde a sus habilidades, a un mundo analógico, sin comprender que hoy está más globalizado que nunca mediante las tecnologías”.
RIESGOS A LA ADICCIÓN AL CELULAR
El profesor también advirtió sobre los riesgos de una adicción al celular, que se manifiesta en una relación de dependencia con el dispositivo, similar a la de cualquier otra adicción.
“La clave está en la prevención, tanto desde la escuela como desde el hogar, enseñando a los niños el uso adecuado y responsable del celular desde temprana edad”, recomendó, y sugirió que las familias establezcan normas, como “evitar el uso durante las comidas o en la sobremesa y fomentar actividades de entretenimiento como deportes, prácticas al aire libre o promover juegos familiares de mesa”.
“No olvidemos que, en varias oportunidades, son los padres los que exponen y ponen en riesgo la integridad de sus hijos, muchas veces sin darse cuenta, en redes sociales (sharenting)”.
Para finalizar el docente de la UCALP subrayó que “es erróneo considerar al celular como detractor del aprendizaje”. En lugar de verlo así, “es necesario integrar esta herramienta en el proceso de enseñanza, adaptando las prácticas educativas y los modelos pedagógicos para aprovechar las potencialidades de este dispositivo para el desarrollo del aprendizaje”.
