Los colegios y la comunidad universitaria se unieron en una emotiva misa en el marco de los 60 años de la Universidad Católica de La Plata. El evento, que tuvo lugar en la Catedral de nuestra ciudad, fue celebrado por el Arzobispo y Gran Canciller de nuestra universidad, Monseñor Gabriel Mestre.
Estuvieron presentes las distintas autoridades del Rectorado de la UCALP, Decanos, la Secretaria de Asuntos Preuniversitarios y los Directores de los distintos colegios y el jardín de la universidad.

El Arzobispo Mestre centró su homilía en tres puntos ”sintetizados con tres palabras”: escritura, paz y testigos. Al inicio de la misa, se refirió a la bicicleteada, que tuvo que ser suspendida por las condiciones climáticas y destacó que ”celebramos la eucaristía en el encuentro con el señor dando gracias por estos 60 años de vida, dando gracias a Dios por este camino de formación y de educación que nuestra universidad católica lleva adelante”.

Entre otros conceptos, el Gran Canciller de nuestra casa de estudios agregó: “También quiero pedir que como UCALP, como gran familia, desde cada lugar, desde cada espacio, desde cada realidad que este universo enorme, diverso, variado, bello, poliédrico -diría el Papa Francisco- que es la universidad, puedan realmente caminar en este esfuerzo de comprender las escrituras. Agradezco la presencia de los capellanes que pudieron venir y los que no también, que acompañan en esta perspectiva espiritual en cada ámbito y comprendiendo las escrituras; deseo que puedan ser testigos de la paz de Cristo ahí, en ese ambiente tan particular donde la ciencia, la vida, la profundización, la investigación y la vida como bien en tantas circunstancias que movilizan la realidad de nuestro mundo se hacen presentes tanto en el ámbito netamente universitario como también en los colegios universitarios que son parte de nuestra querida universidad. Que puedan renovar la fuerza de la Pascua para ser verdaderamente instrumentos de la paz de Cristo”.
El encuentro, en el que también el Arzobispo bendijo a toda la familia UCALP presente, representó la oportunidad para encontrarnos como comunidad en un momento de reflexión y espiritualidad que buscó trascender las fronteras de los pasillos y las aulas que la conforman.