Una multitud recibió con alegría y esperanza al nuevo Arzobispo de La Plata
Una multitud recibió con alegría y esperanza al nuevo Arzobispo de La Plata
Una multitud recibió con alegría y esperanza al nuevo Arzobispo de La Plata

Por Alejandro Salamone  

Sencillo, siempre cerca de la gente, transmitiendo serenidad y paz, conversando con quien se le acercara, tendiendo sus manos y abrazando a los más humildes, y la sonrisa siempre a flor de piel. Así se lo pudo ver durante la “peregrinación de la esperanza” -desde la parroquia San Ponciano hasta la Catedral-  al flamante arzobispo de La Plata, monseñor Gustavo Oscar Carrara, quien en este histórico 28 de diciembre de 2024, para los fieles católicos de la Región, realizó la apertura del Año Jubilar y comenzó su ministerio pastoral en la arquidiócesis platense.

Al ritmo de bombos y tambores, con banderas de parroquias e instituciones intermedias acompañando todo el trayecto, con mucha alegría, aires de renovada esperanza para un mundo más justo y en paz, y con muchas familias y jóvenes platenses que desde las veredas saludaron al nuevo Arzobispo, se desarrolló la peregrinación que abarcaba más de cuatro cuadras repletas de fieles y era encabezada por el propio monseñor Carrara.

La imagen desde los edificios del centro era realmente conmovedora. La columna se dirigió por diagonal 80 a calle 50 y desde allí al templo mayor.

“Que el Espíritu me inspire los caminos para que podamos compartir con los pobres la alegría del Evangelio”, expresó el Arzobispo

Los ritos de la celebración comenzaron en el santuario de María y todos los Santos (San Ponciano). Allí, el Nuncio Apostólico, Mons. Miroslaw Adamczyk, bendijo la cruz del Jubileo y luego se inició la procesión hacia Catedral. Previamente, monseñor Carrara saludó en las escalinatas de la Basílica al gobernador bonaerense Axel Kicillof y al intendente Julio Alak.

En la foto la rectora Rita Gajate recibe la comunión del arzobispo monseñor Gustavo Carrara

Acompañaron la procesión sacerdotes del clero arquidiocesano y de otras jurisdicciones, los Hogares de Cristo, de Cáritas, y una multitud de fieles llegados desde diversos puntos de la Ciudad y la provincia bonaerense

Una vez llegados al templo, se inició la Misa Solemne en la que se dio lectura a las letras apostólicas y el Nuncio entregó el báculo al nuevo pastor. La Eucaristía fue concelebrada por los obispos auxiliares, Mons. Alberto Bochatey OSAMons. Jorge González y Mons. Federico Wechsung; el Arzobispo de Buenos Aires, Mons. Jorge García Cuerva; el Arzobispo de Bahía Blanca, Mons. Carlos Azpiroz Costa OP, y un grupo numeroso de obispos de otras diócesis

Por nuestra Universidad Católica de La Plata (UCALP) estuvieron en la histórica ceremonia religiosa la rectora, Prof. Rita Gajate; el vicerrector Académico, Dr. Sebastián Piana; el vicerrector de Administración, Cdor. Alejandro Marcatili; y los decanos la facultad de Derecho y Ciencias Políticas, Dr. Miguel Gonzáles Andía; Arquitectura y Diseño, Arq. Raúl Horacio Lamas; Ciencias Económicas y Sociales, Cr. Ricardo Sánchez Trapes; secretario adémico a cargo de Ciencias Exactas e Ingeniería, Mg. Rodolfo Bertone;  Humanidades, Lic. Marcelo Etchegaray; Odontología, Od. Gustavo Mansilla; Ciencias de la Salud, Dra. Karina Nair Hernández; y el secretario de Investigación, Arq. Guillermo García.

LA HOMILÍA

Luego de las lecturas de las letras apostólicas, Mons. Carrara agradeció la acogida y bienvenida por parte de todo el pueblo de Dios y recordó en la homilía que “iniciamos esta celebración con una peregrinación que la llamamos Peregrinación de la Esperanza y con ella damos comienzo al Jubileo en la Arquidiócesis de La Plata”.

“El Jubileo -continuó- se celebra cada 25 años y es una invitación hermosa para asombrarnos y agradecer por el misterio de la Encarnación. Hace 2025 años, Dios se hizo hombre por amor a cada uno de nosotros y donde hay amor hay lugar para la esperanza”.

Y señaló: “Hoy muchos de ustedes vienen a conocer al nuevo arzobispo, muchos vienen de lejos para acompañarme y expresarme su cercanía. Les agradezco de corazón a todos y a cada uno. Ahora bien, recen por mí para que no me la crea y pueda anunciar que Jesús es nuestra esperanza. Peregrinamos juntos; la vida es como una peregrinación y necesitamos redescubrirnos como peregrinos de la esperanza. Por eso miramos nuevamente a Jesús”.

En la foto parte del equipo UCALP que trabajó en la asunción del nuevo Arzobispo: Julieta De Lasa; los alumnos de la licenciatura en Relaciones Públicas, Camila Piri, Aylén Cuerda, Amy Bearzi Chiri, Guadalupe Woolands, Camila Romero y Valentina Lagorio. Y empleados administrativos UCALP facultad de Derecho y Ciencias Políticas: María Inés Aiello, Silvina Borzi y Sergio Chiappetta.

“JESÚS ES EL ÚNICO IMPORTANTE”

“El Jubileo que empezamos nos recuerda que Jesús es el único importante y que mi misión como obispo es semejante a la de Juan Bautista: ayudar a provocar el encuentro del pueblo con Jesús. La misión es mostrarlo a Él, señalarlo e invitar a seguirlo. La misión del Bautista y, en cierto modo, la mía como Obispo se resume en una frase: “Es preciso que Él crezca y que yo disminuya” (Jn 3,30), manifestó.

Mons. Carrara afirmó: “Somos un pueblo en camino y todo el pueblo de Dios está llamado a anunciar la alegría del Evangelio: como bautizados somos corresponsables de hacerlo y para que esto sea verdaderamente posible necesitamos crecer en sinodalidad, es decir, en el caminar juntos, sin excluir a nadie”.

“En este año jubilar -aseguró- como peregrinos de la esperanza, con los ojos abiertos, busquemos discernir los signos de los tiempos que contienen el anhelo del corazón humano, necesitado de la presencia salvífica de Dios y ayudemos a transformarlos en signos de esperanza, asumiendo cada uno la responsabilidad en primera persona”.

En otro de los pasajes que destacó en su prédica, recordó que “nuestra Arquidiócesis comprende los partidos de La Plata, Berisso, Ensenada, Magdalena y Punta Indio. Estamos llamados a discernir, ‘a la luz del Evangelio y de la experiencia humana’, cuáles son los signos de nuestros tiempos que más necesitan ser transformados en signos de esperanza”.

“Para ello, por mi parte tengo que escuchar mucho, para ir luego haciendo mi aporte como pastor. Esto me entusiasma porque el camino sinodal empieza escuchándonos desde el corazón unos a otros, para ponernos juntos a la escucha del Espíritu Santo, el Espíritu que enciende la esperanza. Él nos impulsará a no quedarnos quietos, a no dejar que se estanque y se corrompa el agua de nuestro bautismo y a ser sembradores de esperanza, en el camino, al estilo de Jesús”, aseveró.

Y finalizó: “Agradezco mucho por todo lo que rezaron por mí en este tiempo y les pido por favor que no aflojen, para que el Espíritu me inspire los caminos para que podamos compartir con los pobres la alegría del Evangelio”.

Sobre el final de la celebración, el Arzobispo impartió la bendición apostólica con indulgencia plenaria. Luego, al salir por la escalinatas de la Catedral, se quedó un buen rato saludando a todos los fieles.

La UCALP acompaña con alegría y oración al nuevo Arzobispo y Gran Canciller de nuestra institución, Monseñor Gustavo Carrara, en esta nueva misión pastoral. Su guía, compromiso y vocación de servicio serán sin dudas una inspiración para toda nuestra comunidad universitaria.