Una alimentación saludable para las familias y los niños del Santa Clara
Una alimentación saludable para las familias y los niños del Santa Clara
Una alimentación saludable para las familias y los niños del Santa Clara

El proyecto nutricional que se está llevando a cabo en El Palihue (que la semana pasada tuvo una interesante actividad en el jardín Padre Bachi) propone abordar la alimentación desde una mirada integral y comunitaria. Por eso, además de organizar jornadas, realiza un trabajo permanente con seis familias del barrio, para fomentar hábitos sanos y combatir la desnutrición infantil.

Por fuera del jardín estamos acompañando a seis familias que son las que detectamos, cuando hicimos un minirrelevamiento socionutricional en la zona, que tenían hijos con bajo peso, por lo que decidimos enfocarnos en ellos”, mencionó Celeste Furlotti, la directora del proyecto. En esta línea, aclaró que el hecho de iniciar su labor desde la institución escolar les permitió ganar visibilidad entre los integrantes de El Palihue e ir generando confianza para dialogar sobre la parte nutricional y ayudar a los niños.

¿Cómo se los ayuda? Arrancando desde la base, tal como lo explica Celeste: “Es un trabajo de hormiga que conlleva mucho tiempo. Gracias a la convocatoria y la insistencia, logramos que dos de esas familias lleven a sus hijos a la salita del barrio, para que se les hagan controles generales y estudios de dermatología, tratamiento para los parásitos y análisis de sangre”.

Una vez que se tiene dimensión del estado de salud del niño –incluso, con otros estudios como la jornada en donde se les realizó el fondo de ojo– y se avanza en completar el historial médico, se aprovecha este contacto para charlar sobre la alimentación. “Lo que notamos con las familias es que no hay hábitos de horarios, no se sientan en la mesa para almorzar, tal vez sí para cenar pero durante todo el día van picando o comiendo muchas harinas o comida de olla, que no tiene tanto aporte nutricional rico”, contó.

 “Trabajamos con la incorporación de frutas y verduras, e insistimos en la importancia de que el plato tenga distintos colores, no tanto gris y blanco, ya que en esa variedad es donde se encuentran alimentos con aportes nutricionales valiosos”.

Por último, la nutricionista recordó que una de las claves para sostener este proyecto es la constancia, que en cada semana los vecinos del barrio los vean en el consultorio o recorriendo las calles para invitarlos a acercarse. Así, será más sencillo apostar a una profundización de la intervención, con el objetivo de seguir acompañando la salud alimenticia e integral de los integrantes de El Palihue.