Sor María Ludovica, vocación, servicio y un legado que trasciende el tiempo
Sor María Ludovica, vocación, servicio y un legado que trasciende el tiempo
Sor María Ludovica, vocación, servicio y un legado que trasciende el tiempo

Sor María Ludovica De Angelis nació en la localidad de San Gregorio, un pequeño pueblo de los Abruzzos cercano a la ciudad de L’Aquila, Italia, en 1880, con el nombre de Antonina de Angelis.

Ingresó a las Hijas de La Misericordia el 14 de noviembre de 1904 y, ese mismo día del año 1907, fue enviada a la Argentina, llegando a Buenos Aires el día 4 de diciembre. Comenzó su vida misionera en el Hospital de Niños de La Plata, que hoy lleva su nombre, y del cual llegó a ser directora hasta su fallecimiento.

Murió el 25 de febrero de 1962 a la edad de 82 años. Su proceso de beatificación comenzó en 1996 y fue declarada venerable en 2001 y beatificada en Roma en el año 2004, por el Papa san Juan Pablo II, tras comprobarse su primer milagro. Sus restos descansan en la catedral de La Plata.

Su figura continúa presente en nuestra ciudad y en la memoria de quienes reconocen su entrega al servicio de la infancia. Desde aquel pequeño pueblo de los Abruzzos hasta el Hospital de Niños que hoy lleva su nombre, su vida estuvo marcada por la misión, la dedicación y la fe. Su legado espiritual y humano sigue siendo motivo de recuerdo y gratitud.

Fuente AICA