En el Teatro Argentino de La Plata se realizó la entrega del “Doctorado Honoris Causa” al Cardenal Gianfranco Ravasi en una decisión que tomó el Consejo Superior de la UCALP, la cual fue ratificado por decreto por el Gran Canciller de la UCALP, Mons. Héctor Aguer.
El Arzobispo de La Plata y Gran Canciller de la UCALP, Monseñor Héctor Aguer, destacó que “estas distinciones que se llaman doctorados honoris causa deberían llamarse operis causa o laboris causa porque se otorga a las personas que se han destacado por una obra importante en el campo de la cultura y yo lo asociaría al hecho que nuestra modesta universidad le otorga a un personaje eminente de la Iglesia y del mundo de la cultura esta sencilla distinción”.
Por su parte el Cardenal Gianfranco Ravasi agradeció la distinción y explicó que “este reconocimiento a partir de hoy me hace convertir en alumno de la universidad. Entre otros conceptos comentó que “recibir este doctorado me permite regresar a mi verdadero ser”.
Entre los argumentos por la entrega de tan importante distinción se destacó la de concurrir especiales méritos científicos o culturales adquiridos en la promoción de la educación superior y de las ciencias.
El Cardenal Gianfranco Ravasi es Presidente del Pontificio Concejo para la Cultura, Presidente de la Pontifica Comisión de Arqueología Sacra y Presidente de la Asociación Cultural Casa di Dante en Roma, dedicado a hacer las obras de Dante conocidas en toda Italia y en el extranjero.
Nació en el año 1942 en Brianza, Merate, Arquidiócesis de Milán, Italia. Estudio en el Seminario de Venegono y fue ordenado sacerdote de la Arquidiócesis de Milán por el Cadenal Giovanni Colombo el 28 de junio de 1966. Posteriormente perfeccionó sus estudios bíblicos en Roma, en la Pontificia Universidad Gregoriana y en el Pontificio Instituto Bíblico.
En el plano literario su producción presenta casi 150 volúmenes, relacionando, sobre todo, argumentos bíblicos y científicos, obras particularmente apreciadas por los lectores por la capacidad de interpretación de los textos sagrados, por la claridad y la finura literaria y poética.