Se celebra hoy 4 de octubre el día de San Francisco de Asís, uno de los más grandes santos de la Iglesia Católica, nació en Asís, Italia, en 1181 o 1182, bajo el nombre de Juan Bernardone. Hijo de un rico comerciante en telas, recibió el apodo “francesco” debido a que su padre estaba en Francia al momento de su nacimiento. Aunque en su juventud llevó una vida alegre y despreocupada, siempre mostró generosidad hacia los pobres.
La vida de Francisco cambió radicalmente tras una serie de experiencias que lo llevaron a cuestionar el valor de las riquezas y placeres terrenales. Eso lo llevó a renunciar a su vida de comodidad y a dedicarse por completo a la pobreza y la reconstrucción de iglesias.
En 1208, Francisco fundó la Orden de los Frailes Menores junto a otros doce compañeros, un movimiento de profunda humildad y dedicación a la predicación del Evangelio. Diez años más tarde, la orden ya contaba con cinco mil miembros. También cofundó con Santa Clara la orden de las Damas Pobres o Clarisas, y, junto a Santo Domingo de Guzmán, revitalizó el cristianismo en una época de declive espiritual.
Francisco falleció en 1226, y fue canonizado apenas dos años después por el Papa Gregorio IX. Fue proclamado por el Papa Juan Pablo II como patrono de la ecología y los ecólogos, en reconocimiento a su amor por la creación y su vida en armonía con la naturaleza.
Cuando el Cardenal Jorge Bergoglio fue elegido Papa en 2013, explicó el nombre por él adoptado a los periodistas y destacó que: “Francisco de Asís es para mí el hombre de la pobreza, el hombre de paz, el hombre que ama y protege la Creación”.