Estudiantes de la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo (USAT) de Perú recorrieron recientemente la cooperativa de agricultores Tecnoflor y se interiorizaron sobre el Cordón Florifrutihortícola de La Plata, uno de los más importantes del país. Esta jornada se dio en el marco de un innovador programa académico internacional, que vincula a la UCALP con la universidad peruana.
Tecnoflor es una empresa familiar de Colonia Urquiza que originalmente se dedicó al cultivo de flores y, si bien aún continúa con esta labor, hace más de una década, incorporó la producción y comercialización de semillas de lechuga, col, coliflor, brócoli y repollo, además de vender plantines de tomates, pimientos y berenjenas. Toda esta elaboración se destina a los productores que abastecen verdulerías y supermercados de la zona.
También se especializan en injertos de tomate, que consiste en un trabajo artesanal en donde se cortan y se pegan las plantas para que sean resistentes a distintos suelos y estén protegidas de enfermedades. De este modo, se distribuyen en distintas regiones de Argentina, como la ciudad de Mar del Plata y las provincias de Mendoza, Corrientes, Salta, Jujuy, Santa Fe y Córdoba.
En la visita, los estudiantes conocieron las instalaciones de Tecnoflor y se asombraron de los métodos empleados en la manufactura.

“Fue muy interesante ver cómo combinan la tecnología moderna con el trabajo manual. Me gustó la explicación sobre los injertos, las chicas nos detallaron muy bien cómo se pueden unir, de acuerdo al tamaño y al soporte”, contó Diana Barboza, alumna de Administración de Empresas.
Recorrer las plantaciones de la cooperativa les permitió a los estudiantes establecer comparaciones con la producción norteña de Perú, donde se encuentra la universidad a la que concurren.
La estudiante Dora Morales Diaz destacó: “En el norte también somos agricultores, por lo que se asemeja mucho a lo que vemos en esta empresa, aunque tenemos extensiones más grandes de tierra debido al alto consumo de arroz. Es valioso para nosotros observar cómo se planteó la producción en Tecnoflor para satisfacer las necesidades de la zona”.
EL CLIMA
Otro factor que surgió en la charla con los agricultores fueron las diferencias climáticas entre ambas naciones, que repercuten en el cuidado de las plantaciones.

Mauricio Guerrero Toscanelli, quien integró la comitiva junto a sus compañeros, mencionó: “Por lo que nos contaron, en La Plata el clima es más extremo, mucho frío o mucho calor, por lo que tienen que vigilar el riego y la sombra para proteger a las plantas. Allá, si bien hay mucho viento, el calor es un poco más regular, constante. Por eso, nuestro cuidado pasa por esos dos factores”.
El Cordón Florifrutihortícola de La Plata no solo se ocupa del abastecimiento de gran parte de la provincia de Buenos Aires, sino que de él dependen más de seis mil productores de la agricultura familiar. Su desarrollo está custodiado por organizaciones como el Consejo Consultivo para el Desarrollo de La Plata, del que nuestra universidad es parte e integra una comisión especial para robustecer y potenciar este polo productivo.
