Matrimonio se recibió junto de abogados tras años de esfuerzo y familia
Estudiar de a dos: el desafío de un matrimonio para graduarse juntos de abogados
Estudiar de a dos: el desafío de un matrimonio para graduarse juntos de abogados

Lo que comenzó como una meta individual de Luciano Bof y Vanesa Godoy terminó convirtiéndose en un proyecto de familia. Tras años de equilibrar el trabajo en el ministerio de Seguridad, la crianza de sus hijos y las exigencias de la carrera de Derecho, ambos alcanzaron juntos el título de abogados en la UCALP.

Para la pareja, el camino no fue lineal. Luciano se motivó por el ejemplo de su hermana, mientras que Vanesa retomó un sueño que debió postergar al terminar el secundario por razones económicas. Al coincidir en la misma carrera, la dinámica del hogar se transformó en un “equipo de estudio”.

La organización fue la clave para avanzar. Entre jornadas laborales intensas y la vida cotidiana, el estudio se trasladó a las noches, a las horas de sueño sacrificadas e incluso a las vacaciones. “Leíamos juntos cuando los chicos dormían; estudiar de a dos nos ayudó mucho en la comprensión”, explican.

Sus hijos fueron un motor anímico. Los estudiantes recuerdan jornadas de cursada sin dormir y tardes de lectura con los niños en brazos.

“Nuestros hijos nos dieron el envión que necesitábamos. Festejar con ellos cada examen, aprobado o no, fue parte del aprendizaje que quisimos transmitirles: tener objetivos y luchar por ellos”, señalan.

A pesar de las dificultades para coordinar los llamados a examen y la postergación de algunas fechas por responsabilidades familiares, la perseverancia y el apoyo de la Universidad fueron fundamentales para no abandonar.

Un nuevo comienzo profesional

Hoy, el logro académico ha fortalecido su vínculo personal y abierto nuevas puertas laborales. Vanesa realiza sus prácticas en un estudio jurídico, mientras que Luciano se desempeña en una escribanía tras más de 25 años de trabajo en relación de dependencia.

Al mirar atrás, el mensaje de ambos para quienes dudan en comenzar a estudiar es contundente: “Hay que romper la barrera del ‘no puedo’ o ‘soy grande’. Se trata de avanzar sin prisa, pero sin pausa”. El cierre de esta etapa quedó sellado con una imagen que resume su esfuerzo: sus hijos esperándolos en la puerta del aula para celebrar el último examen final.

“Estudiar juntos, mate de por medio, hacernos preguntas, rendir en la misma mesa implicó estar nervioso por dos, pero alegrarnos por cuatro al aprobar y disfrutar en familia”.