La ruta del mar Rojo bajo fuego: los hutíes y la nueva amenaza al comercio global
La ruta del mar Rojo bajo fuego: los hutíes y la nueva amenaza al comercio global
La ruta del mar Rojo bajo fuego: los hutíes y la nueva amenaza al comercio global

(*) Por Diego Hernán Lynch

El 7 de julio de 2025, el Eternity C, un buque granelero comercial con bandera liberiana y operado por una empresa griega, navegaba con destino al puerto de Eilat, en Israel. Poco después de cruzar el estrecho de Bab el-Mandeb, la embarcación fue atacada por drones aéreos y misiles lanzados desde lanchas rápidas, entre ellos proyectiles RPG. El ataque causó graves averías estructurales que dejaron al buque vulnerable a nuevas agresiones. Apenas un día después, un segundo ataque terminó por hundirlo, provocando la muerte de tres tripulantes, el rescate de diez más y el secuestro de seis.

Este episodio se suma a una serie de ataques perpetrados por el movimiento de los hutíes en los últimos años, los cuales se han intensificado recientemente, afectando no solo al comercio marítimo del mar Rojo, sino también al comercio mundial en su conjunto.

Para comenzar, es necesario responder a un interrogante: ¿Quiénes son los hutíes y por qué atacan los barcos que atraviesan el mar rojo ?

Los hutíes conocidos formalmente como Ansar Allah(partido de dios), surgieron en la década del 90. Este grupo radical chií de la rama zaidi fue creado por Hussein Badreddin Al houthi, que estaba enfrentado con el estado yemení de mayoría suní. El Estado era controlado por Ali Abdullah Saleh, un líder autoritario que gobernaba mediante pactos frágiles con las tribus y reprimiendo con fuerza la oposición, incluyendo a los grupos zaidíes.

En 2004 los hutíes se levantan contra el gobierno de Saleh intentando hacer una revuelta masiva del norte zaidi contra el gobierno central, empezando una guerra de guerrillas que con el tiempo iría ganando más adeptos en las comunidades zaidi de Yemen. Ese año, su líder Hussein sería asesinado por el gobierno, convirtiéndose en un mártir para la causa hutí.

                                                                        Los rebeldes hutíes, en la actualidad

En 2011, en vísperas de la primavera árabe, las protestas e insurrecciones que afectaron a todos los países de Medio Oriente y el norte de África provocaron que Saleh, luego de dos décadas en el poder, fuera derrocado y sucedido por su vicepresidente Al-Hadi. Sin embargo, para los hutíes este cambio no representó una verdadera transición política, sino simplemente el reemplazo de un tirano por otro.

Durante esos años, el movimiento logró expandirse significativamente, llegando a contar con cerca de 100.000 combatientes, consolidándose como la fuerza dominante en el norte de Yemen, incluso por encima del propio gobierno central.

En 2014, los hutíes tomaron la capital Saná iniciando un gobierno revolucionario, lo que produciría una guerra civil que dura hasta nuestros días entre el gobierno central y los hutís, que velozmente se transformó en un enfrentamiento delegado -lo que se conoce como conflicto proxy- entre los grandes poderes de la región: Irán y Arabia Saudita.

                                                                  La disputa territorial entre Yemen y los rebeldes

LOS VÍNCULOS ENTRE LOS HUTÍES E IRÁN

El rol de Irán ha sido fundamental para el fortalecimiento de las milicias hutíes. Como la principal potencia chiita del mundo y uno de los actores más influyentes de Medio Oriente, Irán brinda a los hutíes un amplio respaldo que incluye financiamiento, armamento, entrenamiento militar e inteligencia estratégica. Teherán actúa como aliado y tutor clave del movimiento rebelde.

Este vínculo no responde únicamente a afinidades religiosas, sino también a objetivos geopolíticos concretos: los hutíes permiten a Irán proyectar su influencia en la península arábiga y atacar indirectamente a sus enemigos, principalmente Israel y Estados Unidos, sin involucrarse de manera directa. A través de misiles, drones y abordajes a embarcaciones en el mar Rojo, los hutíes se convirtieron en una herramienta central de la estrategia regional iraní.

Por otro lado, uno de los principales enemigos de los hutíes es Arabia Saudita, que se involucró directamente en la guerra civil yemení al incursionar militarmente en los territorios controlados por los rebeldes en 2015. Aunque el ejército saudí es uno de los más avanzados del mundo, gracias a los enormes ingresos provenientes del petróleo y el gas, su intervención en Yemen terminó convirtiéndose en un calvario para Riad.

Pese a contar con mayor poder militar y recursos, nunca logró doblegar a las guerrillas hutíes que, con menor equipamiento pero gran conocimiento del terreno, lograron infligir cientos de bajas al ejército saudí y causaron pérdidas millonarias en material bélico. La resistencia hutís y los escasos avances saudíes fueron tales que, en 2023, con la mediación extraoficial de Omán, se alcanzó un alto el fuego entre ambas partes. Desde entonces, Arabia Saudita dejó de enviar tropas al frente y limitó su apoyo al gobierno central de Yemen a lo político y económico.

                                       Mohamed bin Salmán, primer ministro y príncipe heredero de Arabia Saudita 

LOS HUTÍES, ENEMIGOS DE EEUU E ISRAEL

La vehemencia saudí contra los hutíes se explica por varios factores. En primer lugar, el territorio controlado por los rebeldes limita directamente con Arabia Saudita, lo que facilita ataques a ciudades saudíes y permite el cruce de guerrillas que generan inestabilidad en la región. Además, el conflicto también responde a una lucha geopolítica más amplia, ya que Riad busca frenar la creciente influencia de Irán, principal aliado de los hutíes en la región.

Los hutíes se han declarado enemigos acérrimos de Estados Unidos y, especialmente, de Israel. Desde el inicio de la ofensiva israelí sobre Gaza en octubre de 2023, los ataques hutíes se intensificaron notablemente, tanto contra embarcaciones que cruzan el mar Rojo y el golfo de Adén, como mediante el lanzamiento de misiles de medio alcance contra territorio Israelí.

En represalia, Israel, Estados Unidos y el Reino Unido han llevado a cabo bombardeos sistemáticos sobre zonas controladas por los hutíes en Yemen. Estos ataques se han concentrado principalmente en sistemas de radar, depósitos de armas, plataformas de lanzamiento de drones y misiles, centros de comando y control, así como también en infraestructura militar en Saná (capital).

Los hutíes, mediante sus ataques en el mar Rojo y el golfo de Adén, han logrado afectar significativamente el comercio mundial y ejercer presión sobre sus enemigos. Cualquier barco que transite entre el canal de Suez y el océano Índico está obligado a pasar por el estrecho de Bab el-Mandeb, y viceversa.

Se estima que por este paso circula entre el 12 % y el 15 % del comercio marítimo global, principalmente entre Europa y Asia. Dentro de este flujo se destaca el petróleo, vital para el norte de África y Europa, ya que representa aproximadamente el 21,5 % del petróleo refinado y más del 13 % del crudo que se consume en ambos continentes.

Estos ataques no solo han generado inseguridad, sino también un aumento considerable en los costos: las aseguradoras han incrementado hasta en un 250 % sus tarifas para operar en la zona, lo que repercute directamente en el precio de los productos. Además, por temor a ser atacados, muchos barcos han optado por rodear el continente africano a través del cabo de Buena Esperanza, lo que extiende los viajes de alrededor de 19 hasta 31 días, dependiendo de la velocidad de la embarcación.

Según Noam Raydan, investigador principal del Instituto de Washington para la Política del Cercano Oriente, esta situación está teniendo un impacto profundo en el comercio internacional. Como consecuencia, grandes navieras como Maersk, MSC, Hapag-Lloyd, CMA CGM y Evergreen han decidido suspender sus rutas por el mar Rojo debido a los constantes ataques.

(*) Estudiante de la licenciatura en Ciencia Política y Relaciones Internacionales