La importancia de la salud mental: "un tema de todos”
La importancia de la salud mental: “un tema de todos”
La importancia de la salud mental: “un tema de todos”

Por Julia Rocío Dupouy Cardaci (*)

La Organización Mundial de la Salud definió el 10 de octubre como la fecha mundial de la salud mental. Desde su determinación en 1982, se busca con ella concientizar acerca de los problemas que afectan alrededor de todo el mundo y que cada uno de nosotros aporte -de manera propia y desde experiencias personales y familiares- a la visibilización de esta temática.

Con una clara intención de profundizar en el tema, la Licenciada en Psicología Daniela A. Cruz (foto principal), quien trata esta área en el deporte dentro del Club de Gimnasia y Esgrima La Plata y a su vez ejerce la docencia en la UCALP -fue también directora de la carrera de Psicología durante dos años-, mantuvo una entrevista con nuestro medio, en donde repasó aspectos claves y brindó herramientas para enfrentarlo.

Cruz recalca la importancia del mes de octubre como un momento dentro del año referente a la concientización: “La sociedad debe comprometerse; es imprescindible estar atentos a las señales de alerta que puedan surgir tanto en uno como en el otro. Es necesario ofrecer una escucha que nazca desde la compresión y deje de lado los juicios y la desvalorización de lo que uno siente”.

En la Argentina, la divulgación de esas problemáticas ha mejorado, pero aún nos falta recorrer un largo camino, señalan los expertos en la materia.

Creencias erróneas que nos marcaron

La salud mental, a lo largo de los años, se vio fuertemente atravesada por mitos comunes, creencias nacidas desde el desconocimiento: “Hay muchísimos mitos instaurados en la sociedad alrededor de la salud mental, incluso, según la problemática en la que nos encontremos, hay muchos que son realmente peligrosos” destaca la licenciada, y agrega: “Es mentira que el que manifiesta deseos de cometer suicidio no lo hace. Siempre tenemos que escuchar porque por algo esos pensamientos cruzaron su cabeza. No hay que desvalorizar lo que siente, piensa y traspasa al otro”.

La docente detalló una interesante situación: “Hay un mito que poco a poco vamos resolviendo, tiempo atrás, la psicoterapia tenía que ver con resolver un problema, pues acudía a ella solamente aquel que buscaba solucionarlo. Actualmente, la sociedad cambió, y aunque existan lugares donde esta creencia todavía se encuentra instalada, la psicoterapia apunta al acompañamiento y el hecho de brindar herramientas para enfrentar distintas dificultades”.

La psicóloga hace hincapié en saber que no se puede resolver todo de la manera que a uno le gustaría, pero sí podemos modificar un poco nuestra posición sobre lo que nos pasa, mejorando considerablemente nuestra calidad de vida.

Un mal inesperado: el covid-19

No es sorpresa de nadie que una pandemia como la que atravesamos, principalmente en 2020 y 2021, trajo consigo la acentuación de distintas problemáticas que afectaron a todos los rangos etarios por igual, aunque de distinta manera. Daniela señala que “al ser contemporáneos tenemos mucho por delante, pero sí existe una cuestión de haber atravesado un momento reflexivo, donde por momentos la presencia de otro se puso en duda, lo que ha traído muchas situaciones de angustia o ansiedad”.

Algunas de las consecuencias del aislamiento se pueden apreciar en la falta de escolaridad y socialización de los niños; en algunos casos, estos cargan con dificultades de atención y concentración. La entrevistada recalca: “También tuvimos afecciones neurocognitivas que el mismo virus provocó, generando, a su vez, frustración y estrés en las personas: al ser afectadas a nivel neurológico, la mayoría, cuando pudieron volver a trabajar, se encontraron con la desagradable sorpresa de que no lograban rendir igual que en un pasado”.

Nuestro aporte a la salud mental desde la cotidianidad

Luego de arrojar luz sobre esta problemática, cabe mencionar el valor de aportar a la salud mental desde la cotidianidad: “Es importante visibilizar y capacitar a las personas. Nadie nos enseña a cómo acompañar el dolor del otro, nos falta capacitación real en este sentido. Por lo general, nos cuesta acompañar a otro en el dolor”.

 Nuestra herramienta es la palabra. Ella tiene un peso fundamental, por eso los espacios de difusión serios son tan importantes.

Añade: “La palabra es descarga, alivia, pero hay situaciones en donde no alcanza. Es importante un primer espacio de escucha para aquel que esté padeciendo y que eso no avergüence. En caso de ser necesario, se conduce a la búsqueda de profesionales capacitados, en donde se produzca un espacio psicoterapéutico, un tratamiento y una escucha desde otro lugar”.

Por añadidura, agrega: “Hay una imagen en particular que me gusta mucho: una balanza. Por un lado, colocamos las demandas, lo que se nos pide, y por el otro, los recursos, lo que yo siento que puedo hacer. Esta debe buscar estar equilibrada; si me exijo mucho, es probable que me sienta incapaz de abarcar todas las responsabilidades y tienda al estrés; mientras que, si la situación es al revés, me aburro al carecer de algo que me desafíe”. Si bien aclara que hay momentos en donde la exigencia aumenta y nos podemos percibir excedidos, debemos priorizar, ordenar y delegar la demanda, encontrar puntos de apoyo y relajación para saber responder de la mejor manera posible.

Dónde comunicarnos en caso de necesitar atención profesional

En el caso de considerar necesaria una atención profesional, la Argentina cuenta con distintos espacios a donde uno puede recurrir: 0800 222 5462 es la línea telefónica que brinda atención y acompañamiento a las personas que requieran asistencia y, en el caso de ser necesario, derivación. Es gratuita y funciona de lunes a viernes las 24 h, exceptuando los fines de semana, donde el horario es de diez de la mañana hasta las diez de la noche.

Además de líneas telefónicas, existen centros regionales de acceso, como lo son los hospitales públicos que pueden contribuir con una atención primaria para cualquier problemática de salud mental.

El compromiso social empieza por uno

La Lic. Cruz deja en claro, como concepto final, que “todos atravesamos por todas las emociones, sea cual sea la intensidad con la que se presenten, y son momentos; no existe un malestar permanente. Es necesario que entendamos que siempre se puede mejorar. Ante la angustia, el sentimiento de soledad o el padecer psíquico de cualquier situación que se vuelva adversa se debe entender que es momentáneo”.

Es importante que el cambio comience desde nosotros, entender que está bien pedir ayuda cuando es necesario y permanecer atentos a lo que siente el otro y, también, a lo que carga uno mismo.

(*) Estudiante de Periodismo, Facultad de Humanidades de la UCALP.