Por Sofía Dastolfo (*)
Para conmemorar el Día Mundial de la Alimentación, Vida UCALP conversó con la licenciada en Nutrición y docente en la Facultad de Ciencias de la Salud, María Cecilia Gallego, sobre lo que significa llevar a cabo una “alimentación saludable”.
Desde 1979, cada 16 de octubre se celebra el Día Mundial de la Alimentación, con el objetivo de concientizar acerca del “fantasma” del hambre y la mala nutrición que aflige a las sociedades, y gestionar de forma eficaz el sistema alimentario mundial. Esta fecha fue impulsada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés).
Cada año, la FAO elige un lema para difundir la campaña: en el 2023, fue “El agua es vida, el agua nutre” y, en este 2024, se ganó el puesto la frase “Derecho a los alimentos para una vida y futuro mejores”.
En las redes sociales, es algo recurrente escuchar hablar acerca de una “alimentación saludable” o mantener una “relación sana” con la comida. ¿Existe realmente una alimentación saludable?
Al respecto, Cecilia comentó: “Habría que retomar lo que uno entiende por salud, no todos los individuos eligen los mismos patrones alimentarios. Por ejemplo: ¿Es saludable para una persona que elije no consumir alimentos de origen animal obligarle o imponerle el consumo de carnes?”.
“Es común normalizar la expresión ‘me permito comer el chocolate, me permito comer el helado’, pero en realidad ahí tenemos que entender la alimentación desde una necesidad fisiológica y también desde la necesidad hedónica: lo que a uno le gusta, el deseo. Por eso, la alimentación se debe abordar desde una mirada integral”, explicó.
Encauzar una alimentación saludable, destacó Cecilia, “significa entender la ingesta de alimentos desde aquello que nos ayuda a cubrir las necesidades nutricionales respetando siempre y adecuando la diversidad y elección que tiene esa persona”.
Pueden aparecer muchas dificultades a la hora de establecer una relación con la comida, principalmente porque “está tan mediatizado el tema de la alimentación que hay una falta de adecuación; genera confusión a la hora de decidir qué, cuándo, por qué o para qué comer determinado alimento”, aseveró la nutricionista.
Sobre esto, también mencionó: “De a poquito esos comentarios generan que haya rechazos con ciertos alimentos o que aparezca el término restricción, que es bastante agresivo. ¿Por qué restringir? Si la idea es siempre amplificar”.
Siempre hay dudas sobre cómo entablar una relación sana con la comida. La licenciada aportó algunos tips:
(*) Estudiante de la carrera de Periodismo, Facultad de Humanidades de la UCALP.