Graduados UCALP: la experiencia de las distintas generaciones
Graduados UCALP: la experiencia de las distintas generaciones
Graduados UCALP: la experiencia de las distintas generaciones

Por Lucía Cantero (*)

Parte 1

En un mundo donde la educación y la formación profesional son pilares fundamentales, dos egresados de la Universidad Católica de La Plata (UCALP) compartieron sus experiencias y logros en sus respectivas carreras: Carlos Elicabe, arquitecto, y Martina Sierra, abogada (fotos).

Carlos se graduó en 1971 en la Facultad de Arquitectura y Diseño, y fue parte de la primera promoción de la Universidad. Con más de 250.000 m² de obras proyectadas y dirigidas, actualmente se dedica a la consultoría. “Mi participación en la vida comunitaria fue impulsada por mi formación como arquitecto”, afirmó.

Su proyecto más destacado es un edificio de cerca de 4000 m² en San Bernardo, diseñado en 1978. “Ese proyecto lo tomé como un experimento audaz; por eso, quise que el edificio fuera redondo. Quizás no sea mi mejor trabajo, porque no tenía ninguna referencia, pero le guardo mucho cariño”, contó al diario digital de la UCALP.

Por su parte, Martina, quien se recibió este año y actualmente se desempeña en la Cámara de Apelación y Garantías Penal de La Plata, explicó que la pandemia representó un obstáculo significativo durante su formación, pero logró superarlo: “Me puse como meta terminar en los cinco años que estipula el plan de estudios y lo pude hacer con mucha constancia y gracias a la contención que me dio mi grupo de amigos de la Facultad”.

En el caso de Martina, la elección de su carrera no fue una tarea sencilla y, en un primer momento, había optado por otra disciplina: “Cuando terminé el secundario, empecé ingeniería en sistemas, me di cuenta de que no me gustaba y tuve un bache de, aproximadamente, un año entre que dejé la carrera y me anoté en Abogacía”.

El trabajo en equipo y el impacto en la sociedad

En la vida profesional, es clave saber trabajar en equipo. La abogada valoró la colaboración con sus compañeros para enriquecer su práctica: “Es lo que más me gusta. Además de sentirme acompañada, poder contar con tus pares y debatir sobre los casos que tratamos hace que todo sea mucho más ameno y entretenido”.

Según Carlos, el arquitecto siempre debería trabajar con otros, ya que comparó su labor con una orquesta, por el ensamble que debe existir para llevarlo a cabo: “Somos especialistas en crear espacios. Para que estos funcionen, necesitamos un equipo, permanente u ocasional, integrado por profesionales de especialidades distintas y complementarias para la realización del proyecto”.

En cuanto a la influencia de sus trabajos en la sociedad, Carlos señaló que su formación le permite abordar problemas complejos y contribuir al bienestar comunitario: “Nosotros podemos llevar adelante muchos más servicios que el clásico. La formación nos ‘abre la cabeza’ y nos da herramientas para enfrentar situaciones muy disímiles. El arquitecto es humanista y todo su accionar de una manera u otra influye en la sociedad”.

Desde su posición en el Poder Judicial, la abogada enfatizó su compromiso con la justicia y la protección de los derechos de las personas: “Mi trabajo tiene un impacto directo en la justicia local y en la confianza de la sociedad en cuanto al sistema judicial. Siendo abogada, mi rol es asegurar que los procesos sean justos, imparciales y transparentes, ayudando y colaborando para que las personas sientan que sus derechos están protegidos”.

La experiencia en la UCALP

De cara al futuro, Carlos desea transmitir su experiencia a nuevas generaciones a través de la consultoría, mientras que Martina se prepara para especializarse en derecho penal, área que le apasiona.

Finalmente, ambos coincidieron en que su paso por la UCALP fue fundamental. Carlos recordó la comunidad “a escala humana” que encontró en la Universidad, mientras que Martina destacó el apoyo recibido, especialmente en relación con su discapacidad motriz: “En cuanto a la estructura del edificio, mayoritariamente estaba adaptado, y cuando necesité que me adapten una mesa para cursar, accedieron inmediatamente”.

Las historias de Carlos y Martina son un testimonio del impacto que la educación y la formación profesional pueden tener en la vida de las personas. Con distintos recorridos, estos egresados de la UCALP no solo han logrado construir carreras exitosas, sino que también han contribuido al desarrollo de sus comunidades a través de sus respectivas profesiones.

La experiencia compartida en la Universidad, el apoyo recibido y la formación integral que ambos valoran son elementos que han moldeado su trayectoria y les permitieron enfrentar los desafíos del mundo laboral con confianza y determinación. Con un futuro prometedor por delante, Carlos y Martina continúan trabajando para hacer una diferencia en sus campos, demostrando que la educación es una herramienta poderosa para el cambio social.

(*) Estudiante de la carrera de Periodismo, Facultad de Humanidades de la UCALP.