El Dr. Favaloro nació y estudió medicina en La Plata. Fue un platense y argentino universal por sus aportes a la cirugía cardíaca y por su personalidad templada en una cultura del trabajo y el esfuerzo, defensor de valores de honestidad y rectitud en su acción, amante de la verdad, profesional del arte de curar con vocación de ayuda y servicio a la comunidad, empezando por los más desvalidos; médico inteligente, trabajador, investigador creativo, revolucionó la cirugía con la técnica de revascularización del corazón con el bypass coronario, ejecutada por primera vez por él durante su estadía de casi diez años en la Cleveland Clinic, Ohio, Estados Unidos, el 9 de mayo de 1967.
Recibido de médico en la UNLP, en 1949, vivió y participó en los conflictos que perturbaron la vida universitaria de esos años por la acción autoritaria del gobierno de turno, que además impidió su designación como médico en el Hospital San Martín por negarse a firmar su adhesión a este. Trabajó en la zona del Hipólito Vieytes, cercana a La Plata, y optó por aceptar la posibilidad que se le ofreció para ser médico rural en Jacinto Arauz, pueblo de unos pocos miles de habitantes en el sudeste de la provincia de La Pampa, a 130 km de Bahía Blanca, donde desarrolló una extraordinaria actividad médica y social durante once años. Guarda su memoria en la actualidad el Museo del Médico Rural.
Allí incubó el proyecto de perfeccionarse en un centro médico de los Estados Unidos, repasó su inglés básico y partió en 1962. Quedaron atrás, con nostalgia, sus andanzas platenses en el barrio del Mondongo, su adhesión al Club de Gimnasia y Esgrima, y dejó en el pueblito de Arauz a su hermano con la pequeña clínica que habían levantado juntos, con miras a volver con perfeccionada habilidad quirúrgica.
Regresó a la Argentina después de su brillante desempeño en EE. UU., en 1971, con entusiasmo y proyectos de desarrollo de la cirugía cardíaca; creó un servicio especializado en la ciudad de Buenos Aires, trasladado posteriormente a lo que hoy existe como Centro Asistencial de la Fundación Favaloro para la Docencia e Investigación.
Además de su extraordinaria capacidad de organización médica y del desarrollo de la cirugía cardíaca en general, con trabajos paradigmáticos publicados sobre el tema y la orientación de dicha técnica hacia el futuro, más la formación de una escuela con decenas de discípulos y la divulgación universal de su técnica del bypass coronario, Favaloro escribió algunos libros que muestran su formación como hombre y ciudadano comprometido: Recuerdos de un médico rural; ¿Conoce usted a San Martín?; La memoria de Guayaquil. Admirador del temple y la honestidad del héroe de los Andes y la independencia, fue un reflexivo estudioso y difusor de su vida como ejemplo paradigmático.

Desde 1975 hasta su muerte, hace veinte años, trató de llevar adelante una institución modelo asistencial. Sin embargo, su final fue triste y es una carga en la conciencia de los argentinos de bien. Su Fundación se vio abrumada por deudas y malos manejos por parte de las instituciones públicas que le enviaban los pacientes; contrajo una deuda astronómica, y la dejaron caer al no enviar los fondos adeudados; eso sumado a la habitual ceguera de los organismos estatales vinculados a la salud y a la asistencia social y sus dirigentes ocasionales, que no supieron descubrir el enorme valor que poseía para la salud y la medicina nacional.
Hoy, revertida la situación como organismo dependiente de la Fundación que lleva su nombre, es un centro de excelencia en cirugía cardíaca y trasplantes.
Favaloro muere hace veinte años, con el triste pensamiento expresado en uno de sus trabajos sobre San Martín: “Es tan difícil demostrar honestidad en medio de tanta inmundicia”.

Fermín García Marcos
Decano de la Facultad Ciencias de la Salud, UCALP.