Emilio Pettoruti: Un estilo propio que trascendió el mundo del arte
Emilio Pettoruti: un estilo propio que trascendió el mundo del arte
Emilio Pettoruti: un estilo propio que trascendió el mundo del arte

Por Micaela Trepicchio (*)

En el Museo de Arte Contemporáneo Beato Angélico, se inauguró, el pasado viernes 4 de octubre, una exhibición de tres piezas del renombrado artista nacido en La Plata el 1 de octubre de 1892, Emilio Pettoruti. Vida UCALP entrevistó al director del museo, Walter Di Santo, responsable de llevar adelante esta importante muestra de arte.

“Las obras que forman parte de esta muestra son pertenecientes a dos colecciones particulares”. En cuanto al hilo conductor, detalló que “es la tinta lo que las une. Las dos obras originales de Pettoruti que forman parte de esta exhibición son tintas hechas a mano: ‘La mesa del estudiante’ y ‘La cortina plegada’. Ambas son sobre papel, realizadas en 1917. Estas piezas revelan un intrincado trabajo de tramas, plenos y planos, con un dibujo de gran importancia. A través de ellas, el artista nos muestra una imagen que se sobrepone a sí misma desde diferentes ángulos, permitiéndonos adentrarnos en su mundo”.

Con respecto a cómo se refleja la evolución de Pettoruti en las obras expuestas, el director del Museo destacó que “cuando viaja a Europa, el primer tiempo que pasa es en Florencia, donde desarrolla su actividad, y allí conoce a los grandes maestros. Lo que le da solvencia para poder emplazar la imagen, construirla y armar una obra adecuadamente para los cánones clásicos, pero al conocer a las vanguardias, él reinterpreta todo esto y lo lleva a un nuevo estado”.

Otro detalle técnico importante que podría pasar desapercibido para el espectador es que una de las piezas expuestas, el gran grabado titulado Armonía, Movimiento, Espacio, es una litografía realizada en París por Marlotte en 1914. Esta obra, numerada como la 36 de una tirada de 125 copias, fue diseñada por Pettoruti y tiene la particularidad de ser reproducible, lo cual la distingue de las otras dos tintas. Estas últimas, dibujadas a mano alzada directamente sobre papel, son piezas únicas. Pettoruti esbozaba en lápiz antes de aplicar la tinta, y en algunas partes aún se puede ver el trazo inicial, lo que refuerza su carácter artesanal y singular.

El responsable del Museo de la UCALP comentó sobre la reflexión que Pettoruti buscaba transmitir a través de sus obras: “En la tinta, vemos la intimidad del espacio, la habitación donde uno habita y los elementos que nos acompañan y cómo los vemos. Desde la cortina plegada o cómo pasa la luz al espacio, o la mesa del estudiante con los elementos mínimos e indispensables vistos desde diferentes ángulos sobrepuestos. Así vemos cómo nos muestra una reflexión sobre la intimidad, sobre el mundo que nos abruma, y cómo esa reacción que tenía en su momento desde la visión desde lo secuencial, lo repetitivo, va a estar atravesada por una visión más cubista y va a trabajar sobre los planos y esos planos también con texturas para que su obra tenga su singularidad, la única”.

En cuanto al legado de Emilio Pettoruti, Di Santo destacó que “a principios del siglo XX en Europa, las vanguardias y los grandes cambios en el arte generaron nuevas posibilidades, y los artistas comenzaron a experimentar y a jugar con el arte. Lo que hizo Pettoruti fue abrir nuevas miradas, demostrando que era posible una visión distinta, no necesariamente realista, en un momento en que en Argentina seguía predominando el paisajismo impresionista. Cuando regresa al país con estas obras, la realidad que nos muestra es analizada y fragmentada, superponiendo planos y seleccionando los que, para él, conformaban la imagen que deseaba transmitir. Esa apertura influyó en los artistas de su época y más allá, tanto en Argentina como en América Latina”.

Sobre lo que podría sorprender a los nuevos espectadores de esta exhibición, desde el Museo de Arte Contemporáneo Beato Angélico agregaron que “estas obras casi no se han visto, ya que pertenecen a una colección particular. No han sido exhibidas desde mediados del siglo XX. Ver estas piezas únicas, especialmente las dos tintas, es una oportunidad especial para investigadores, historiadores del arte y público en general. Además, la litografía Armonía, Movimiento, Espacio puede ser vista también en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), siendo una pieza paradigmática”.

“Esta muestra es una oportunidad única para disfrutar de obras fuera de lo común y compartirlas con la comunidad platense.”

Finalmente, Walter Di Santo concluyó diciendo que “Pettoruti con sus trabajos logró un estilo propio. En estas obras vemos cómo el futurismo y el cubismo influyeron en su obra, ya que él perteneció a ambos movimientos. Pero, indudablemente, este artista platense es una singularidad. Más allá de los movimientos a los que perteneció, generó algo propio que lo hizo trascender el mundo del arte. Hoy, su nombre es reconocido internacionalmente”.

En esta muestra, el legado de Emilio Pettoruti se alza como un puente entre tiempos y espacios, conectando lo clásico con lo vanguardista, lo local con lo universal. Su capacidad de reinterpretar el mundo, de fragmentarlo y reconstruirlo desde su propia visión nos invita a cuestionar nuestras propias percepciones de la realidad. En cada trazo de tinta y en cada plano superpuesto, Pettoruti no solo plasmó una nueva manera de ver, sino que abrió puertas hacia lo desconocido, creando un lenguaje propio que aún hoy sigue susurrando secretos a quienes se detienen a contemplar su obra.

(*) Estudiante de la carrera de Periodismo, Facultad de Humanidades de la UCALP.