El ritmo biológico y su repercusión en la salud de estudiantes universitarios
El ritmo biológico y su repercusión en la salud de estudiantes universitarios
El ritmo biológico y su repercusión en la salud de estudiantes universitarios

La Dra. en Bioquímica Jessica Mariela Luquez -directora del proyecto- y su equipo de investigación, conformado por las Lcdas. en Nutrición Sofía Cudina, Milena Ripoll, Ana Elisei y la Dra. en Bioquímica Guadalupe Rodríguez Diez, se encuentran participando de una investigación sobre el cronotipo en estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Católica de La Plata (UCALP), sede Bahía Blanca.

El estudio tiene como objetivo principal analizar cómo el cronotipo, es decir, el ritmo biológico y los relojes internos de los individuos, se relaciona con el estilo de vida, el nivel de estrés y las enfermedades crónicas no transmisibles en la población universitaria.

La Dra. Jessica Luquez afirmó: “Estamos avanzando en el estudio de la caracterización de los diferentes cronotipos en la población universitaria de la UCALP. Aunque esta área se relaciona con diversas enfermedades crónicas no transmisibles que ya conocemos desde nuestra formación como nutricionistas y bioquímicas, aún falta profundizar en aspectos claves, como los relojes biológicos y los ritmos circadianos, que no han sido completamente explorados”.

Luquez se desempeña como Coordinadora de Investigación en la Universidad; además, es docente de la carrera de Licenciatura en Nutrición. “La investigación es una actividad que me apasiona profundamente -destacó-, ya que la generación de nuevos conocimientos resulta fundamental para el crecimiento y desarrollo de una universidad. A través de la investigación, no solo se enriquece la base del conocimiento, sino que también se potencia la capacidad de la institución para innovar, mejorar la calidad educativa y contribuir de manera significativa al avance de la sociedad”.

Sofía Cudina y Jessica Mariela Luquez

El equipo que lleva adelante el proyecto explicó que “la investigación se centra en cómo estos diferentes cronotipos (matutino, intermedio y vespertino) se manifiestan entre los estudiantes y su posible vinculación con enfermedades, como el sobrepeso, la obesidad y otras patologías metabólicas. Se busca evaluar cómo el cronotipo influye en los hábitos de vida y en el rendimiento académico de los alumnos”.

Además, la docente de la carrera de Licenciatura en Nutrición mencionó: “A su vez, relacionamos otra variable que es el nivel de percepción del estrés en los estudiantes con la alteración de los ritmos circadianos del cuerpo, que son los ciclos biológicos que regulan muchas funciones fisiológicas a lo largo del día, como el sueño, la temperatura corporal, y la liberación de hormonas. El estrés crónico que pueden presentar los estudiantes podría alterar algunas de estas funciones biológicas y manifestarse a través de parámetros bioquímicos, por ejemplo. Por este motivo que la segunda etapa del proyecto se basa en la determinación de parámetros bioquímicos como la glucosa, colesterol y los triglicéridos, además de la medición de parámetros antropométricos”.

Hasta el momento, el equipo de investigación ha recopilado datos a través de cuestionarios que los estudiantes respondieron sobre sus hábitos de sueño, nivel de actividad física y otros factores relacionados con su cronotipo. “Hemos notado que gran parte de esta población universitaria presenta un nivel de percepción del estrés elevado, lo que podría estar vinculado con la cronodisrupción y las enfermedades crónicas no transmisibles a futuro”, mencionó la directora del proyecto.

Lo que se ha visto ya en algunos estudios, explica Jessica Luquez, “es que el cronotipo vespertino está más asociado con un bajo rendimiento académico en los estudiantes y también con hábitos dietarios que son poco saludables. Cuando uno descansa mal, viene con un estilo de vida que no es muy recomendable y, además, va a tender a tomar decisiones no tan saludables. Entonces ahí es cuando el estilo de vida lleva a que la calidad de vida termine empeorando”.

La Dra. en Bioquímica explicó: “Con respecto al estilo de vida, hemos evidenciado a través de los cuestionarios validados que gran parte tiene un estilo de vida saludable, pero podemos inferir que esto tiene relación con que la mayoría de las respuestas son del sexo femenino, y, a su vez, también nos hemos encontrado con que el mayor porcentaje de respuestas eran provenientes de alumnas de la licenciatura en Nutrición. La mayoría de los participantes posee un cronotipo intermedio, es decir, no se identifican claramente como personas con un cronotipo matutino o vespertino”.

El equipo que lleva adelante el proyecto destacó que “actualmente, gracias al convenio firmado con IACA laboratorio de Bahía Blanca y al trabajo en conjunto con la Bioq. Carla Lucarelli, Jefe del Departamento de Química Clínica del laboratorio, se están realizando análisis bioquímicos en sangre, de glucemia, de colesterol, de triglicéridos y además se están evaluando indicadores como el peso, la talla y la circunferencia de cintura; también realizan la medición de la presión arterial.  Todos estos datos permiten indagar sobre el posible desarrollo de enfermedades como la diabetes, la dislipemia, la obesidad, el síndrome metabólico”.

El proyecto avanza con el objetivo de vincular los datos obtenidos con el cronotipo, el estilo de vida y la percepción del nivel de estrés de los estudiantes. Esta investigación permitirá comprender de manera más profunda el impacto de estos factores en su salud, con la esperanza de, a futuro, encontrar estrategias para mejorar su calidad de vida.