Por Arq. Guillermo Rubén García (*)
Identificar patologías en edificios patrimoniales o de cierta edad requiere un enfoque que priorice tanto la seguridad humana como la integridad histórica. Los edificios “avisan” de riesgos inminentes mediante síntomas específicos en su estructura y acabados.
Con esta nota ofrecemos a los propietarios -responsables de conservar sus edificios en buen estado- algunas recomendaciones para identificar y mitigar el riesgo.
Para detectar situaciones de peligro, es posible seguir estos pasos clave:
Balaustres colapsados
1. Aseguramiento inmediato (Primeras 24hs)
2. Estabilización técnica
Si hay riesgo de colapso del balcón o de grandes piezas de mampostería:
3. Diagnóstico de patologías específicas
4. Notificación y peritaje legal
Cornisas deterioradas
Los propietarios de los edificios, deberán acreditar ante la autoridad de aplicación, mediante la presentación de un certificado de conservación y un informe técnico, que han dado intervención a un profesional, quien dará cuenta con su firma del buen estado de los elementos:
Balcones, terrazas y azoteas; barandas, balaustres y barandales; ménsulas, cartelas, modillones, cornisas, saledizos, cariátides, atlantes, pináculos, crestería, artesonados y todo tipo de ornamento sobrepuesto, aplicado o en voladizo; soportales de cualquier tipo, marquesinas y toldos; antepechos, muretes, pretiles, cargas perimetrales de azoteas y terrazas; carteles, letreros y maceteros; jaharros, enlucidos, revestimientos de mármol, paneles premoldeados, azulejos, mayólicas, cerámicos, maderas y chapas metálicas; todo otro tipo de revestimiento existente utilizado en la construcción; cerramientos con armazones de metal o madera y vidrios planos, lisos u ondulados, simples o de seguridad (laminados, armados o templados), moldeados y de bloques.
En todos los casos, las tareas de prevención se realizarán con el objeto de evitar accidentes, conservando la integridad de los elementos ornamentales de la fachada.
En el caso de tener que proceder a la demolición de algún elemento, se solicitará previamente una autorización fundada técnicamente para realizarla.
Las verificaciones deberán incluir el estado de sus fijaciones, niveles, escuadra y estado de carga. En los casos en que corresponda efectuar tareas, deberán realizarse las tramitaciones correspondientes, y solicitar previamente en base al informe técnico la autorización correspondiente ante los organismos competentes.
Los balcones son elementos de fachada cuya estructura de sostén funciona en voladizo. Siendo su capacidad de carga limitada, no es adecuado incorporarle sobrepesos excesivos que puedan dañar su capacidad portante.
Es indispensable efectuar un periódico mantenimiento para asegurar su estanqueidad, verificando el buen estado de la impermeabilización, el sellado de las juntas y el correcto drenaje de las aguas en los desagües pluviales.
El deterioro de los balcones ya sea por sobrepeso o por deficiencia en la aislación hidrófuga provoca daños progresivos que, de no subsanarse, provocarán el colapso de su estructura.
· Rajaduras en la base del balcón:
Una de las principales causas de colapso en balcones es la sobrecarga tanto de personas como de elementos que se colocan cercanos a los bordes.
Otra causa de falla estructural es la corrosión de las armaduras internas, que se oxidan por la presencia de humedad que penetra hasta el interior de la losa por una mala impermeabilización.
La corrosión paulatina de las armaduras provoca la pérdida de su función estructural, y produce una leve inclinación del balcón, lo cual causa fisuras. Si esto no se subsana, podría provocarse el colapso de la estructura y que el balcón se precipite.
Vegetación invasiva
Verifique regularmente las uniones de los pisos con los paramentos de las fachadas, y con los umbrales de las carpinterías, cuidando de sellarlas correctamente para evitar ingreso de agua que oxidaría los hierros de la estructura interna; revise en forma habitual los desagües pluviales. En caso de que el balcón no tuviera cañería de desagüe, no coloque maceteros ni otros elementos que entorpezcan el libre escurrimiento de las aguas. Controle periódicamente el estado de las juntas entre balcones y, de ser necesario, proceda al repastinado del piso.
En general, nuestra recomendación es realizar tareas de mantenimiento preventivo, para evitar gastos de reparación importantes.
(*) Director de la carrera de Arquitectura FAD UCALP. Miembro experto PRERICO, ICOMOS International Scientific Committee on Places of Religion and Ritual; docente y director ejecutivo del Instituto de Desarrollo Urbano y Territorial Sostenible, Fundación Ciudad de La Plata.