Conversación del Papa con los periodistas en el viaje de vuelta a Roma | UCALP
Conversación del Papa con los periodistas en el viaje de vuelta a Roma Conversación del Papa con los periodistas en el viaje de vuelta a Roma Conversación del Papa con los periodistas en el viaje de vuelta a Roma
Conversación del Papa con los periodistas en el viaje de vuelta a Roma

¡Gracias a todos por su trabajo, que ha sido tan fatigoso!», fue el agradecimiento del Papa Francisco a los representantes de los medios de comunicación, que lo han acompañado en su intenso Viaje Apostólico. En el vuelo de regreso a Roma, desde Asunción, tuvo lugar la ya habitual conferencia de prensa, que duró una hora. Las primeras tres preguntas, a las que el Santo Padre respondió en español, fueron las de periodistas de los países visitados.
Diálogo del Papa Francisco con los periodistas durante el vuelo de regreso de Asunción a Roma:

Pregunta de Aníbal Velázquez, del Abc Color:
Santidad. Soy Aníbal Velázquez de Paraguay. Nosotros le agradecemos porque ha ya elevado el Santuario de Caacupé como basílica, pero en el Paraguay se pregunta la gente: ¿por qué Paraguay no tiene cardenal?; ¿cuál es el pecado de Paraguay, que no tenga cardenal? o en todo caso, ¿está lejos todavía de que tenga un cardenal?

Respuesta:
Bueno, no tener cardenal no es un pecado. La mayoría de los países del mundo no tienen cardenales. La mayoría. O sea, las nacionalidades de los cardenales, no recuerdo cuántas son, pero son minoría respecto a todo el conjunto. Es verdad, Paraguay no ha tenido ningún cardenal hasta ahora. No sabría darle la razón. A veces, para la elección de cardenales se balancean, se leen, se estudian los legajos de cada uno, se ve la persona, el carisma, sobre todo, del cardenal, que debería ser el consejero al Papa y asistir al Papa en el gobierno universal de la Iglesia. El cardenal, si bien pertenece a una Iglesia particular, es – y de aquí la palabra – incardinado a la Iglesia de Roma, y tiene que tener una visión universal. Esto no quiere decir que en Paraguay no haya obispos que la tengan, la pueden tener, pero como siempre hay que elegir hasta un número – uno no puede designar más de 120 cardenales electores – entonces, será por eso. Bolivia ha tenido dos. Uruguay ha tenido dos – dos, sí, Barbieri y el actual -. Algunos países centroamericanos tampoco han tenido, pero no es ningún pecado y todo depende de las circunstancias, las personas, el carisma para incardinarse. Y no quiere decir eso un menosprecio o que no tengan valor los obispos paraguayos. Hay obispos paraguayos geniales. Yo me acuerdo de los dos Bogarín que hicieron historia en Paraguay. ¿Por qué no fueron cardenales? Bueno, no fueron. No es un ascenso, ¿no es cierto? Yo me hago otra pregunta: ¿Merece Paraguay tener un cardenal, si miramos la iglesia del Paraguay? Yo diría, merecería tener dos, pero es por lo otro, no tiene nada que ver con los méritos. Es una Iglesia viva, una Iglesia alegre, una Iglesia luchadora y con una historia gloriosa.

Pregunta de Priscila Quiroga, de Cadena A y Cecilia Dorado Nava, de El Deber, de Bolivia:
Su Santidad, por favor, a nosotros nos interesa conocer su criterio en torno a si considera justo el anhelo de los bolivianos de tener una salida soberana al mar, de volver a tener una salida soberana al océano pacífico. Y Santo Padre, en caso de que Chile y Bolivia pidan su mediación ¿usted aceptaría?

Respuesta:
Lo de la mediación es una cosa muy delicada, y sería como un último paso. Es decir, Argentina vivió eso con Chile y fue realmente para evitar una guerra. Fue una situación muy límite y muy bien llevada por quienes la Santa Sede encargó – detrás de los cuales siempre estaba San Juan Pablo II interesándose -, y con la buena voluntad de los dos países, que dijeron: “probemos esto si va”. Y es curioso, hubo un grupo, al menos en Argentina, que nunca quiso esa mediación, y cuando el presidente Alfonsín hizo el plebiscito, sobre si se aceptaba la propuesta de mediación, obviamente que la mayoría del país dijo que sí, pero hubo un grupo que se resistió. Siempre cuando se hace una mediación difícilmente todo el país estaría de acuerdo, pero es la última instancia, siempre hay otras figuras diplomáticas que ayudan, en ese caso, facilitadores, etc.

En este momento yo tengo que ser muy respetuoso de esto porque Bolivia hizo un recurso a un tribunal internacional. Entonces, si yo en este momento hago un comentario – yo soy jefe de un Estado – podría ser interpretado como inmiscuirme o una presión, o algo. Tengo que ser muy respetuoso de la decisión que tomó el pueblo boliviano que hizo ese recurso. También sé que hubo instancias anteriores de querer dialogar. No tengo muy claro. El que me dijo una cosa por el estilo, que se estaba cerca de una solución, fue en tiempos del presidente chileno Lagos, pero lo digo sin tener datos exactos. Fue un comentario que me hizo el cardenal Errázuriz. Así que no quisiera decir una “macana” en eso.

También una tercera cosa que quiero dejar clara. Yo en la catedral de Bolivia toqué ese tema de una manera muy delicada, teniendo en cuenta la situación de recurso al tribunal internacional. Recuerdo perfectamente el contexto: “Los hermanos tienen que dialogar, los pueblos latinoamericanos dialogar para crear la patria grande, el dialogo es necesario”. Ahí me detuve, hice un silencio y dije: “Pienso en el mar”. Y continué: “diálogo y dialogo”. Creo que quedé claro que mi intervención fue un recuerdo a ese problema pero respetando la situación como está planteada ahora. Estando en un tribunal internacional no se puede hablar de mediación, ni facilitación, hay que esperar.

Prosigue la pregunta: ¿Es justo o no el anhelo de los bolivianos?

Respuesta:
Siempre hay una base de justicia cuando hay cambio de límites territoriales, y sobre todo, después de una guerra. Hay una revisión continua de eso. Yo diría que no es injusto plantearse una cosa de este tipo, ese anhelo. Yo recuerdo que en el año 61, estando en primer año de filosofía, nos pasaron un documental sobre Bolivia – un padre que había venido de Bolivia -, y creo que se llamaba: “Las doce estrellas”. ¿Cuántas provincias tiene Bolivia? (Le responden que son 9 departamentos) Entonces se llamaba: “Las 10 estrellas”. Y presentaba cada uno de los 9 departamentos, y al final, el décimo departamento, y se veía el mar sin ninguna palabra. Me quedó grabado, eso fue en el año 61. O sea que se ve que hay un anhelo. Claro, después de una guerra de ese tipo surgen las pérdidas y creo que es importante primero el diálogo, la sana negociación. Ahora, en este momento, el dialogo está detenido obviamente por este recurso a La Haya.

Fuente: Zenit.

Descargar PDF sobre dialogo completo de Francisco con los periodistas