La expectativa por el primer año universitario suele ser abrumadora: cómo me voy a acomodar a la nueva institución, a la carga horaria; cómo voy a vincularme con mis nuevos compañeros y profesores; y, en especial, si la carrera que elegí es la correcta. Por supuesto, este proceso puede traer temores e incertidumbre y, para sobrellevarlo, nada mejor que el acompañamiento de los tutores.
“En este momento tan especial de sus vidas, donde están dando sus primeros pasos en la Universidad, el ingresante necesita algo en donde apoyarse, un soporte. Para los alumnos, en especial los más jóvenes, es importante que sientan que tienen un referente a mano, alguien que los guie, proteja y oriente en lo educativo y administrativo”, coincidieron Javier Abedini y Julio Caro (foto de tapa), docentes y tutores de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas. “Es una tarea esencialmente vocacional y del corazón”, agregaron.
En las diferentes unidades académicas, es común recibir estudiantes extranjeros –sobre todo, de Latinoamérica- que, con mucho esfuerzo, buscan integrarse a las diferentes carreras. En el caso de Derecho, en Abogacía, Criminalística y Ciencia Política y Relaciones Internacionales, los profesores dictan sus clases ante estudiantes de múltiples nacionalidades. “Como esta facultad tiene disciplinas con una terminología específica y leyes propias, hay algunas trabas lingüísticas que aparecen mucho en los chicos de primer año. Incluso, han llegado a plantear de abandonar por la falta de comprensión de algunas palabras”, destacaron.
Cuando se presentan situaciones de este estilo, el rol del tutor es clave: “Primero, hay que contenerlo, más porque son alumnos que están lejos de su casa, extrañando a sus afectos. Después, los impulsamos a que se acostumbren a preguntar y sacarse todas las dudas, tanto con el docente como con nosotros. Ahí, los ayudamos a que entiendan que no es falta de capacidad, tan solo son pequeñas cosas que tienen que ir incorporando para avanzar con los conocimientos más complejos”, aclararon.
Además de las lingüísticas, se presentan trabas administrativas, lo que provoca frustración y malestar en los ingresantes, que se subsana con la escucha atenta, el diálogo y el asesoramiento: “A veces, se les complican los trámites o el uso de las plataformas digitales de la UCALP, lo que hace que les parezca imposible afrontar algunas situaciones. Nuestra intervención es ofrecer las soluciones, indicarles qué deben hacer o presentar, para que se pueda dar la continuidad pedagógica. Esto solo es posible por el plus que te da el trato personalizado que ofrece la Universidad”.
Al ser consultados sobre qué herramientas les proponen a los alumnos para transitar el Ciclo Lectivo, aseveraron que es esencial elaborar metas que sean realizables. “En la interacción, te suelen decir que quieren rendir y aprobar todo. Y muchas veces, no podés por cuestiones personales, laborales o de otra índole. Como nuestra idea es tratar de motivarlos, se plantea, en función de sus tiempos, elegir estratégicamente qué materias van a priorizar y organizar bien los momentos de estudio, para que después no se junte todo”.
“Las cursadas son un gran ordenador para sus vidas: ellos saben qué día tienen que venir y que el docente y sus compañeros los están esperando. Eso vale oro, porque los seres humanos necesitamos orden, un esquema para poder aprovechar el día. Si trabajan en eso, suman una herramienta fundamental”, mencionaron.
Como ya se resaltó, los tutores acompañan una amplia variedad de situaciones y problemáticas; algunas más convencionales, y otras que requieren astucia y coordinación con diversas áreas. Una de ellas se dio hace algunos años, cuando a una alumna contrajo una enfermedad grave a un mes y medio de finalizar el Ciclo Lectivo, lo que le impidió asistir a las últimas clases de las materias cuatrimestrales y anuales, pero logró llegar a la instancia de examen final.
“A través de una gestión de tutorías, junto a la administración de la Facultad y los docentes, se logró que la estudiante pueda rendir online desde el centro de salud, para que no pierda el esfuerzo de todo el año. En estos casos, que exceden lo académico, se ve explícita nuestra misión: arbitrar los medios para que todos los alumnos puedan avanzar en la carrera”, concluyeron.