Una gran idea necesita una demostración efectiva. Con el plan de negocios formulado, el futuro depende de una exposición capaz de convencer a los inversores de que ese proyecto merece convertirse en realidad.
“Interesar. Ese es el principal objetivo”, dice el profesor de la Escuela de Negocios MATERIABIZ, Jonatan Loidi: “Hay que lograr que quien está frente a nosotros cambie su posición; que pase de estar sentado al frente a sentarse a nuestro lado”.
Lo que más valoran los inversores son la consistencia técnica del proyecto y la consistencia del emprendedor (es decir, cómo se vende a sí mismo), explica el licenciado Loidi, quien además es socio gerente de Set Computación y Set Consulting.
Aquí, 8 reglas de oro para presentaciones exitosas:
- Destacar los conceptos fundamentales del negocio. Idea, motivación, factores críticos de éxito y descripción del público al que se apunta debe ser explicado en no más de 10 diapositivas.
- Tener en cuenta el diseño. Prestar atención a la estética, evitar el exceso de texto y utilizar colores llamativos. A mayor cuidado del diseño, mayor apariencia profesional.
- Ser claros. Desarrollar la presentación con claridad, usando un lenguaje llano y dando lugar a las preguntas de los potenciales inversores, las cuales deben ser respondidas yendo al grano.
- Focalizar en lo importante ya que el tiempo es escaso.
- Plantear los escenarios más favorables. Luego de conseguir el interés del inversor, habrá oportunidad de hablar acerca de todas las posibilidades.
- Cuidar el lenguaje corporal. Hablar pausado y con voz firme. Recordar que una sonrisa predispone mejor al público.
- Llevar un prototipo a la reunión es imprescindible si lo que se propone es el lanzamiento de un nuevo producto.
- Ensayar la presentación ayuda a estar preparado y garantizar el efecto deseado.