“No somos solamente los que vamos a orientarlos en lo académico o lo administrativo, sino que funcionamos como ese puente que ellos tienen para poder manifestar sus inquietudes, sus miedos, sus frustraciones”, aseveró Victoria Nubile, tutora de la Facultad de Odontología, al ser consultada sobre su rol.
“Presencia”, “compañía”, “escucha” son otras palabras que le surgen al reflexionar sobre el vínculo con los estudiantes de primer año que día a día se acercan a estudiar en el edificio que la UCALP comparte con la Sociedad Odontológica de La Plata (SOLP), en avenida 13, entre 45 y 46. “Es una tarea que requiere de mucha empatía, de paciencia, para ponerse en el lugar del otro”, sostuvo.
Como los tutores trabajan con los ingresantes, en muchos casos se encuentran con una dificultad inicial: la adaptación a la vida universitaria. “El primer año de la carrera termina siendo una suerte de 6.º extendido de la secundaria. Por eso, insistimos mucho en que la clave es que vayan ganando autonomía para que puedan resolver cuestiones elementales, como el acceso a los materiales, la preparación de los primeros parciales y los trabajos en grupo. Al fin y al cabo, el recorrido por la carrera depende de ellos”, resaltó.
Con tal fin, deviene fundamental acompañarlos con herramientas para la gestión del tiempo, en especial en un campo disciplinar que demanda una gran cantidad de horas de cursada, clínica y estudio domiciliario: “Una de las cosas que les recomiendo es elaborar un cronograma escrito, en el que se organicen los tiempos que les lleva cada asignatura, reservando espacios para ponerse al día con la bibliografía, así evitan el estrés de tener que abordar una gran cantidad de textos a último momento”.
Los vínculos mediados por la tecnología, a pesar de que ayudan a sostener un intercambio constante, a veces limitan las interacciones presenciales. En su labor como tutora, Victoria contó que sugiere a los estudiantes que están atravesando dificultades pedagógicas que se apoyen en sus compañeros: “Sumado al diálogo con nosotros o los docentes, es muy interesante que charlen entre ellos y se ayuden. En muchas ocasiones, que te explique un tema un propio compañero te puede destrabar un bloqueo teórico”.
Las clínicas de atención odontológica (foto de abajo), que distinguen a la formación de la unidad académica, se presentan como una instancia en la que el trabajo grupal es obligatorio: “En las materias, insistimos mucho con lo grupal, en que se acostumbren a dialogar con sus compañeros, a consultar, porque después en las clínicas se abordan los pacientes en equipos de tres integrantes”, destacó.

Como a su vez es profesora de la materia Biología Molecular de primer año, aclaró que en los finales hace hincapié en el vocabulario, en cómo se presentan y explican las cosas: “Si bien ahora están empezando, su profesión incluye el trato y vínculo con los pacientes, por lo que es central que sepan expresar bien los procedimientos y que elijan correctamente las palabras que utilizan, empleando un lenguaje técnico y preciso pero también sencillo”.
Así como la organización y planificación es relevante para afrontar la vida universitaria, los periodos reservados para el descanso deben ser respetados, tal como afirmó Nubile: “Siempre les digo que en vacaciones aprovechen para relajar, descargar y disfrutar con sus seres queridos. Para los chicos que no son de la ciudad, que estén con la familia y amigos, que a veces no los ven tanto durante el año”.
No obstante, esa desconexión debe estar seguida de una etapa de reflexión sobre todo lo acontecido en el anterior ciclo lectivo. “Una vez que hayan descansado, los invito a recordar lo que pasó previamente para ver qué cosas se pueden cambiar o mejorar, con el objetivo de que puedan continuar su formación con nuevas herramientas y aprendizajes”, concluyó.