Nuestra querida UCALP cumple hoy sus 59 años. Este acontecimiento nos llena de gratitud, alegría y esperanza.
Gratitud por todo el desarrollo y crecimiento en carreras, oferta académica, cantidad de estudiantes.
Alegría por toda su contribución a la educación de nuestra región y más allá. Por todos aquellos que, a partir de su formación en nuestra Casa de Estudios, alcanzaron su desarrollo personal.
Esperanza por todo lo que vendrá.
Aspiramos, en camino al jubileo de los 60 años, a que nuestra UCALP crezca aún más: en investigación, en generación del conocimiento, en su extensión como un brazo ampliado de todo lo que puede devolver a la ciudad y región, y por sobre todo, en perfilarse -aún más y mejor- como la Casa en la que se produzca el encuentro con el Dios de la vida y con el sentido de nuestra propia formación.
Que en este año nos animemos los unos a los otros a dar nuevos pasos de crecimiento personal y comunitario, en nuestras aulas y en nuestro medio, en la innovación y en la respuesta a los desafíos del tiempo.
¡Que el Dios Bueno bendiga este nuevo año académico!