Docente de Humanidades participó del Seminario Internacional de la RUEF en Chile
Docente de Humanidades expuso en el Seminario Internacional de la RUEF en Chile
Docente de Humanidades expuso en el Seminario Internacional de la RUEF en Chile

La docente y graduada de la facultad de Humanidades de la Universidad Católica de La Plata (UCALP), Camila Ríos, participó del VIII Seminario Internacional de la Red Universitaria para el Estudio de la Fraternidad (RUEF), realizado en la Pontificia Universidad Católica de Chile, en Santiago.

Su participación se concretó a partir de una convocatoria realizada por la Organización de Universidades Católicas de América Latina y el Caribe (ODUCAL), difundida por la secretaría de Investigación y la Unidad de Relaciones Internacionales de la UCALP para la presentación de trabajos académicos.

Ríos presentó el artículo académico titulado “Polarización afectiva, pensamiento crítico y fraternidad: las condiciones psicológicas para sostener al otro como interlocutor legítimo”, en el marco del eje temático “Diálogo social, reconciliación y construcción de paz”.

Su exposición abordó cómo la polarización afectiva puede debilitar el pensamiento crítico y exploró algunos de los procesos cognitivos involucrados. A partir de ese análisis, propuso el concepto de “disponibilidad psicológica para el desacuerdo”, entendido como la capacidad de escuchar y considerar perspectivas diferentes, reconociendo al otro como un interlocutor legítimo.

Al compartir su experiencia, Camila destacó: “Fue profundamente enriquecedora. Me permitió conocer personas maravillosas, con trayectorias y propuestas que reflejan un compromiso genuino con la construcción de paz”, y agregó: “Fue especialmente significativo encontrar una Iglesia que, recogiendo el legado del papa Francisco, continúa atenta a las periferias y comprometida con la tarea de hacer fraternidad en contextos de polarización”.

Como reflexión final, expresó: “Me llevo, sobre todo, la importancia de seguir construyendo espacios de encuentro, donde reconocer al otro, escucharlo y acercarnos, sean prácticas concretas para desarmar la polarización. Porque la fraternidad también se construye de ese modo, en la disposición cotidiana a encontrarnos, incluso en nuestras diferencias”.