La selección argentina universitaria de rugby, conocida como los “Choiques 7s”, consiguió el oro en los IV Juegos Panamericanos FISU America Games de Lima, superando en un triangular a Chile y al combinado anfitrión. De la consagración participaron Tobías Andrade y Jair León Aldauc (foto de tapa), estudiantes de Kinesiología y Fisiatría de las sedes de Bahía Blanca y La Plata, respectivamente. Este último dialogó con el diario digital de la UCALP y reflejó sus sensaciones del campeonato: “Fue una experiencia inolvidable, con una convivencia muy buena del equipo tanto dentro como fuera de la cancha”.
En la previa al certamen, Jair señaló que atravesó un proceso de selección complejo y por etapas, del que participaron jugadores de distintas provincias hasta conformar el plantel que compitió en la capital peruana: “Con los chicos nos conocimos ahí y apenas tuvimos algunos entrenamientos antes del viaje. En muy poco tiempo se formó un grupo humano muy lindo y una amistad que mantenemos hasta hoy”.
Sobre los Panamericanos, el oriundo de Comodoro Rivadavia contó que disputaron cuatro encuentros, dos de ida y dos de vuelta, ganando tres de ellos de forma abultada. De los dos rivales, el más difícil fue Chile, ya que “venían entrenando juntos hace muchos años, al igual que Perú, y eso se notaba en la cancha”. Con una diferencia de puntos a su favor, los Choiques superaron a los trasandinos y quedaron en la cima del medallero.
El plantel campeón del torneo universitario
Además de sostener su carrera universitaria, Aldauc juega al rugby desde los tres años y, actualmente, se desempeña en el club Los Tilos de Tolosa. En ese sentido, el vínculo con su decisión vocacional tiene mucho que ver con su experiencia deportiva: “Tuve un montón de lesiones a lo largo de mi vida, desde fracturas de clavícula hasta cirugías en la muñeca y la mano. Así que siempre estuve muy cerca de la rehabilitación kinesiológica del lado del paciente, y el trato con tantos profesionales me dio herramientas para cuando me toque ejercer la profesión”.
“Ya estoy en tercer año de la carrera y, mientras más voy avanzando y aprendiendo, más me gusta. Quiero recibirme y seguir capacitándome, porque la kinesiología te exige especializarte”, agregó.
Para cumplir su deseo de llegar a Primera, el tránsito por las aulas universitarias le brinda información clave para alcanzar su máximo potencial, tal como lo resaltó: “Todo lo que aprendo desde la teoría lo aplico en mi preparación física, más que nada en la prevención de futuras lesiones, la parte de movilidad y ejercicios para mantener los tobillos y las tibias estables”. Incluso aclaró que en el área kinesiológica de Los Tilos se encontró con algunos docentes de la UCALP que lo asisten y evacúan interrogantes que le permiten seguir incorporando conocimientos sobre la rehabilitación deportiva.
Jair con la pelota, en uno de los duelos ante el selectivo local