Una muestra para volver a encontrarse con Francisco a través de sus fotografías
Una muestra para volver a encontrarse con Francisco a través de fotografías
Una muestra para volver a encontrarse con Francisco a través de fotografías

Los pasillos de la facultad de Derecho y Ciencias Políticas y del Rectorado de la Universidad Católica de La Plata, exhiben por estos días una muestra fotográfica que recorre la vida y la figura de Jorge Bergoglio como sacerdote y Papa Francisco. Las imágenes pertenecen al fotógrafo argentino Enrique Cangas, quien lo retrató durante 15 años en Buenos Aires y posteriormente continuó registrando distintos momentos de su pontificado en Roma y otros lugares.

El recorrido de Cangas junto a Bergoglio comenzó encontrándose con él en distintas instancias de la vida eclesial de Buenos Aires.

 “A lo largo de mi carrera, por el año 1999, comencé a encontrarme con el Padre Jorge en distintas instancias de la vida eclesial -sostuvo-, la vida de la Iglesia en Buenos Aires, y empecé a retratarlo, como hombre de fe y como fotógrafo, me apasionaba mucho”, recordó el fotógrafo.

En aquellos años, su trabajo también estuvo vinculado con dar a conocer las actividades de la Iglesia en una época en la que, según apuntó, “no había redes sociales ni la mayoría de las personas tenían celulares”. Así, la fotografía se convirtió para él en una forma de servicio y de registro de la vida eclesial porteña.

                                                       Enrique Cangas junto a una de las fotografías de la muestra

Tras la elección de Jorge Bergoglio como Papa Francisco, el 13 de marzo de 2013, surgió la propuesta de realizar una muestra fotográfica sobre su trayectoria. El 3 de junio de ese año se inauguró por primera vez “Francisco Servidor en Buenos Aires, Servidor para el Mundo” en el Monasterio de Santa Catalina, en Buenos Aires.

A la hora de seleccionar las fotografías, Cangas buscó poner el foco especialmente en los gestos de cercanía de Francisco. “Me fui centrando en eso. Él hablaba mucho con su gestualidad corporal y supo transmitir desde ahí, no solamente con sus palabras, sino con sus gestos. Esto de abrazar y dejarse abrazar por el pueblo, el contacto con la gente, sus momentos de mayor interioridad espiritual o consagrando. Fui buscando eso, todos esos gestos, también de tenacidad”, señaló.

MANTENER VIVO EL LEGADO DE FRANCISCO

Entre las imágenes que considera especialmente significativas se encuentran dos momentos vinculados con la oración. “Una corresponde a una época en la que Bergoglio participó de un encuentro ecuménico, donde él está arrodillado en su tradicional pedido de que recen por él. En ese encuentro, el Luna Park estaba lleno de personas, cristianos y de otros credos. Y se genera un momento de oración en el escenario, le piden que se arrodille y los pastores tienden sus manos sobre él y las seis mil personas que estaban abajo hicieron lo mismo”.

 La otra imagen es de Francisco durante el Vía Crucis frente al Coliseo Romano en el que pudo captar “ese momento de profundidad espiritual donde está con los ojos cerrados y metido hacia adentro en esa oración”. 

A lo largo de los años, la muestra recorrió distintos espacios, entre ellos escuelas, ámbitos educativos e institucionales, cárceles y hospitales.

Para Cangas, ese recorrido fue transformando el sentido de la propuest: “Esta muestra fotográfica nace con el objetivo de dar a conocer quién era Jorge Bergoglio en aquel momento, cuando el mundo todavía se preguntaba quién era este nuevo Papa latinoamericano. Tras su partida física, esta muestra se resignifica para mantener vivo el legado de Francisco”, expresó.

“Con el pasar de los años fui cobrando dimensión de cómo esto impacta y de cómo la gente me ha ido dando devoluciones”, expresó el fotógrafo

La exposición también propone una pausa frente al ritmo de las imágenes digitales. “Hoy realmente detenerse a contemplar una imagen es un desafío, es ser revolucionarios en ese sentido. En la época donde las imágenes se descartan con tanta facilidad, el escroleo hace que todo desaparezca rápidamente. En cambio, detenerse a contemplar un cuadro es invitar también a encontrarse no solamente con la figura de Francisco, sino a través de Francisco con Dios…La misión es poner a la gente en contacto con la espiritualidad”, señaló Cangas.

El fotógrafo realizó tres viajes internacionales vinculados con el pontificado de Francisco: Río de Janeiro, Roma y Chile. Durante su estadía en Roma en 2017 tuvo además la posibilidad de integrar el equipo de fotógrafos vaticanos, una experiencia que le permitió registrar al Papa durante distintas celebraciones.

“El jefe del equipo, Francisco Esforza, me invitó a trabajar con ellos, así que ahí fue el día en el que estuve en el Coliseo Romano y pude hacer mi entrada. Tuve la oportunidad de poder moverme con absoluta libertad alrededor de Francisco y tomar las fotos que ahora se exhiben”, destacó.

La muestra itinerante lleva 13 años de recorrido y el año pasado recibió la distinción de la Legislatura porteña al ser declarada de interés cultural en la Ciudad de Buenos Aires

En 2014 Cangas publicó el libro Padre Jorge a Papa Francisco, la Historia Grande, mientras actualmente trabaja en un segundo libro en el que busca reunir la experiencia de sus tres viajes internacionales junto con el material de Buenos Aires.

La exposición llegó a la UCALP, donde permanece en los pasillos de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas y del Rectorado.

Para Cangas, su presencia en este ámbito tiene un significado especial por el vínculo con la educación. “Agradezco a las autoridades que han abierto las puertas y facilitado este lugar tan bello, donde se están formando nuestros jóvenes para el futuro. Francisco hacía mucho hincapié justamente en la educación, en el valor y la importancia que tiene. Así que es muy lindo estar en estos ámbitos exhibiendo a Francisco”, concluyó.