La Organización de Universidades Católicas de América Latina y el Caribe — ODUCAL, que preside el Pe. Anderson Antonio Pedroso, emitió un comunicado expresando su solidaridad y cercanía con el pueblo venezolano reconociendo las diversas acciones de apoyo emergencial realizadas por las universidades miembro en todas las subregiones.
En este momento, ODUCAL recomienda a sus universidades asociadas que puedan unirse a las iniciativas emergenciales que eventualmente estén siendo organizadas por las iglesias locales y otras organizaciones. Asimismo, invitamos a las universidades católicas a acompañar de manera especial a los estudiantes venezolanos que forman parte de sus comunidades académicas ofreciendo escucha, orientación, apoyo institucional y auxilio concreto cuando sea necesario.
La Junta Directiva de ODUCAL estuvo reunida para tratar este tema y reafirmó su disposición a estructurar una acción de mediano plazo destinada a apoyar a las comunidades universitarias católicas de Venezuela, a las cuales manifestamos nuestra solidaridad, nuestra oración y nuestra cercanía fraterna en este momento.
Como red de universidades católicas, renovamos nuestro compromiso con la dignidad humana, la justicia, la esperanza y la construcción de vínculos solidarios entre nuestros pueblos.

Padre Dios de la vida y de la esperanza, de la creación, hoy elevamos nuestra oración y súplica para pedirte por el querido pueblo venezolano, que sufre amargamente las consecuencias del terremoto.
Extiende tu mano protectora sobre cada uno de los damnificados. Abraza a quienes han perdido tanto en tan poco tiempo y hazles experimentar que, aun en medio del dolor, Tú permaneces a su lado.
Te pedimos especialmente por quienes aún no han podido ser rescatados. Sostén su vida, fortalécelos en la espera y guía a quienes los buscan para que puedan ser encontrados con vida.
Mira con misericordia a las familias que han perdido sus hogares, sus pertenencias y tantos recuerdos que formaban parte de su historia. Sé Tú su refugio cuando ya no tienen techo, su fortaleza cuando las fuerzas se agotan y la esperanza que les permita volver a levantarse.
Te encomendamos también a quienes viven lejos de su patria y esperan, con el corazón angustiado, noticias de sus seres queridos. Concede, Señor, que reciban noticias de vida, de consuelo y de esperanza. Sostenlos en la incertidumbre y acompaña su dolor.
Bendice a cada rescatista, voluntario, médico, bombero, miembro de las fuerzas Armadas y a todos los que sirven generosamente. Dales fortaleza para el cansancio, valentía ante el peligro, sabiduría en cada decisión y perseverancia para cumplir la misión que has puesto en sus manos.
Y a Ti, María, Madre y Reina, muéstrate una vez más victoriosa. Te pedimos que te corones una vez más como Reina de la Reconstrucción y Auxilio de Venezuela. Intercede por tus hijos, cúbrelos con tu manto maternal, consuela a quienes lloran, sana las heridas del cuerpo y del alma, fortalece la fe de tu pueblo y despierta en todos, la solidaridad, la unidad y el amor fraterno.
Que, de tu Corona, Venezuela pueda recomenzar con esperanza, reconstruyendo no solo sus ciudades, sino también los corazones, con la certeza de que Dios nunca abandona a sus hijos. Amén.
(Foto de tapa REUTERS/Ricardo Arduengo)