El Colegio Secundario Estrada realizó el acto de traspaso de banderas con la presencia del vicerrector académico, Dr. Sebastián Piana; el decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, Dr. Miguel Gonzales Andía; su director, Sergio Stazi; representantes legales de los colegios; autoridades institucionales; integrantes del centro de estudiantes; y familiares y amigos de los alumnos.
El encuentro incluyó un momento de oración a cargo del Padre Carlos Rivero, quien destacó que “el esfuerzo y el sacrificio del estudio, la dedicación y el día a día nos desgastan y muchas veces generan cansancio, pero el reconocimiento de haber alcanzado la meta también nos reconforta. Y Dios premia nuestros esfuerzos y sacrificios”.

Durante la ceremonia, el Dr. Gonzales Andía, exalumno y abanderado del Estrada en la década de 1970, compartió unas palabras recordando su paso por la institución. “Cada vez que vengo a este edificio, a esta casa, es muy emotivo y lo hago todos los días”, expresó. Relató sus primeros años en el colegio y subrayó la distinción que implica portar una bandera. “Realmente es una distinción muy importante, por eso felicito a quienes hoy portan la bandera nacional, la provincial y la papal, por la distinción y el honor que eso significa. Tengan siempre presente estos días, porque marcan para el resto de la vida”.
El acto también incluyó un reconocimiento especial a Oscar Abal, “Cacho”, del Área de Logística y Suministros Administrativos de la UCALP, y a la Prof. Silvia Fassi, recientemente jubilada. Sobre estos homenajes, el director de Estrada, Sergio Stazi, señaló: “Reconocer a alguien es, de alguna manera, reconocernos a nosotros mismos por nuestra tarea diaria, nuestro trabajo cotidiano. Pero hay algunas personas que hacen un poquito más siempre, con una sonrisa. Pero no termina ahí la cuestión. También es la persona que está atenta a los pasos del año”.

Por último, el vicerrector académico, Dr. Sebastián Piana, subrayó: “Gracias a los abanderados salientes por portar los símbolos de forma tan importante y digna. A las familias por estar en este acto que no es meramente protocolar, sino muy emotivo y que nos dice que ustedes son parte de la universidad. Y a los nuevos abanderados, felicitaciones, bienvenidos a este espacio tan distinguido. No son los mejores por estar arriba de otros, sino porque van a tener que servir a otros. Esto es lo más importante. No es una competencia, sino es estar al servicio de los otros, y eso es parte de portar los símbolos de nuestras banderas”.