Primer domingo de Adviento: prepararnos para la venida del Señor
Primer domingo de Adviento: prepararnos para la venida del Señor
Primer domingo de Adviento: prepararnos para la venida del Señor

(*) Por Eduin Alexander Rincón Galarza

Deja un momento tus ocupaciones habituales; entra un instante en ti mismo, lejos del tumulto de tus pensamientos. Arroja fuera de ti las preocupaciones agobiantes; aparta de ti tus inquietudes trabajosas. Dedícate algún rato a Dios y descansa siquiera un momento en su presencia” (San Anselmo).

Estamos finalizando el año litúrgico, y dando la bienvenida al tiempo de Adviento. La invitación para este tiempo es buscar en cada día la disposición interior para cuando sea el momento de celebrar la Navidad, ahí podamos gustarla y sentirla internamente con mayor asombro y gratitud. De allí la cita de San Anselmo con que he iniciado esta nota, considerando una de las prioridades que ha señalado el papa León XIV (Carta Apostólica Diseñar nuevos mapas de esperanza) para la educación católica es el cuidado y cultivo de la vida interior. El Adviento es tiempo propicio para comenzar a hacer efectiva esta prioridad.

Este primer domingo de Adviento, desde la liturgia, se nos invita a renovar la fe en aquel que tiene el poder de “forjar de espadas, azadones y de las lanzas, podaderas” (Is 2, 4), colocar nuestra mirada en aquel que continuamente nos llama a la conversión personal, social, estructural. De allí que no podemos solamente quedarnos con ver nuestro interior, sino que se nos invita a ver las realidades, principalmente aquellas marcadas por las injusticias, que nos interpelan para juntos renovar la esperanza.

TRABAJAR POR LA JUSTICIA Y LA PAZ

Adviento es tiempo de prepararnos para conmemorar/celebrar el Nacimiento de Jesucristo, “la venida del Hijo de hombre” y ello requiere entrar en nosotros mismos y ver cuáles son los obstáculos que no permiten que trabajemos por el anuncio del reinado de Dios al modo de Jesús, trabajar por la justicia, trabajar por la paz.

Este domingo se nos invita al ejercicio de despojarnos de todo aquello que obstaculiza nuestro compromiso real y eficaz en el seguimiento de Jesús, y de revestirnos con mayor esperanza de Cristo. Adviento nos recuerda que hemos de estar velando, es decir, muy atentos para estar preparados/as para la Venida del Señor.

Querida comunidad universitaria y demás lectores/as, que este inicio de Adviento sea momento para:

  • Dedicar cada día un tiempo al cuidado de la vida interior.
  • Despojarnos de todo lo que no es propio al anuncio del reinado de Dios.
  • Buscar un modo concreto de compromiso con alguna realidad marcada por las injusticias, trabajar la amistad social.

(*) Secretario Académico del Departamento Superior de Teología