En una iniciativa fundamental para el crecimiento de la licenciatura en Kinesiología y Fisiatría, cuyo dictado es único en la región, se estrenó recientemente un espacio de prácticas totalmente equipado con bancos, camillas y un proyector, para que lo aprovechen los más de 450 estudiantes que cursan esta carrera. Este lugar, que se puso en funcionamiento en julio, se encuentra en el predio que comparten la facultad de Humanidades y la de Ciencias Exactas e Ingeniería, en diagonal 73 y 46.
“Por la cantidad de alumnos que estamos manejando este año, necesitábamos un espacio más amplio para llevar a cabo las prácticas kinésicas, que son fundamentales, ya que de ese modo se puede aprovechar todo el contenido teórico de las clases para poder efectivizarlo en una estrategia terapéutica”, contaron las profesoras Virginia Burguener, Antonella D’errico y Jacqueline Farina al diario digital de la UCALP.
Antonella D’Errico, Virginia Burguener (directora) y Jacqueline Farina, docentes de Kinesiología
Como la disciplina tiene una fuerte impronta práctica, la incorporación del espacio, gestionado por las autoridades de la facultad de Ciencias de la Salud, favoreció la labor docente, tal como señalaron sus protagonistas: “Para nosotras, poder disponer del material y que los chicos estén cómodos, es muy importante. Incluso, este lugar nos brinda mucha privacidad: como trabajamos con inspecciones y observaciones del cuerpo, es prioritario que se genere un ambiente de respeto de la privacidad de los alumnos”.
Al representar una oferta académica única en La Plata, el número de estudiantes sigue creciendo en cada año, lo que conlleva nuevos desafíos:
“La carrera es muy convocante y atrae a estudiantes de distintos puntos de la ciudad y alrededores. Por eso, invertir en estos espacios y renovar la infraestructura con la que contamos le va a traer muchos beneficios a la Universidad”.
Con el objetivo puesto es mejorar la calidad académica de la licenciatura, valoraron el perfil del egresado de Kinesiología y Fisiatría: “Nuestros alumnos son los que ganan las residencias, los que hoy en día están en el Hospital San Martín y en muchos otros hospitales, lo cual habla del valor humano, de la formación humanística y también del buen conocimiento con el que salen de esta facultad”.
