Aixa Dodero, Clara Orieta Hardcastle y Tomás Taborda cursaron la carrera de Arquitectura en la Subsede de Bernal juntos, con un trayecto impecable que culminó con la defensa grupal de su tesis en diciembre del año pasado. En su visita a La Plata para retirar el título en el Rectorado, dialogaron con el diario digital de la UCALP sobre la experiencia en la institución, el recorrido académico y los desafíos de enfrentar el mercado laboral.
“Lo positivo de estudiar en la Universidad y en Bernal es que, al ser relativamente pocos alumnos, tenés una gran llegada hacia los profesores. Ellos y todos los responsables de la subsede te hacen sentir que no sos un número, tenés una cara, nombre y apellido. En otras facultades, eso no pasa”, reconocieron los chicos.
Si bien Aixa y Clara se conocían de antes, los tres se encontraron en el curso de ingreso y desde allí no se separaron; compartieron cursadas, proyectos, mates y largas noches preparando maquetas y presentaciones. “Arquitectura te lleva a lo grupal, a acostumbrarte a trabajar con varias personas. Para nosotros, el grupo fue importantísimo: es el que te apoya para seguir y no abandonar. Aunque tuvimos nuestras discusiones, congeniamos muy bien los tres”.
Tanto congeniaron en los cinco años que dura la carrera que decidieron terminarla tal como la comenzaron. El trío cerró la etapa universitaria confeccionando una tesis para refaccionar el centro comunitario Sayonara, que se encuentra en la localidad de San Francisco Solano, entre los partidos de Quilmes y Almirante Brown. “De ese sector, elegimos una fábrica abandonada y presentamos una intervención a partir de las necesidades propias del entorno”, explicaron los arquitectos.
“Nuestro objetivo siempre fue hacer algo que sea construible, que se pueda realizar. Propusimos desde un centro deportivo hasta uno de educación y de salud; todos espacios de primeros auxilios y de llegada en el territorio”.

El camino por la formación universitaria finaliza en la aprobación de la última materia o tesina, y luego toca afrontar el mercado laboral e ingresar en un ambiente donde se pueda poner en práctica todo lo aprendido y experimentado en la carrera.
Por las comisiones reducidas y la cercanía con el plantel docente, los chicos ya están ejerciendo la profesión: Tomás es dibujante freelance; Clara se encarga de la dirección de obra y gerenciamiento en edificios de vivienda y oficina para una empresa; mientras que Aixa trabaja con ingenieros en el sistema BIM, una herramienta virtual tridimensional de gestión de proyectos que está en auge en el campo arquitectónico.
Por su juventud –tienen 25 años-, contar con un título y con experiencia laboral abre puertas para futuras oportunidades, tal como señalan los graduados: “Lo interesante que tiene esta Universidad es que los mismos docentes te acercan ofertas de empleo, convocatorias o te recomiendan acerca de dónde enfocar la búsqueda. Esa salida rápida al trabajo está muy buena, ya que te permite ver cómo impacta la profesión en la vida real y las cosas que podemos hacer, que son impresionantes”.
Con la intención de devolver a la UCALP y a la subsede la formación recibida durante años, resaltaron que quieren sostener la vinculación con la institución. Incluso, tanto Tomás como Aixa ya lo realizan, participando como ayudantes de cátedra en la asignatura “Computación Gráfica”, de primer año.
