Crónica de la experiencia del Observatorio en Brasil
Crónica de la experiencia del Observatorio en Brasil
Crónica de la experiencia del Observatorio en Brasil

En las inundaciones de mayo ocurridas en el estado de Río Grande do Sul, Brasil, miles de personas perdieron desde bienes materiales hasta recuerdos de toda la vida. El impacto cayó sobre más de 160.000 individuos, 55.000 casas, 121 establecimientos educativos, 59 de salud, 309 religiosos y casi 8000 negocios. En total, se estima una pérdida de ingresos del trabajo de R$ 657 millones y una destrucción patrimonial equivalente a R$ 28.000 millones.

Ante estos preocupantes datos oficiales, el Observatorio Socioeconómico de la UCALP, que forma parte del Observatorio del Sentido de la Vida que impulsa el Papa Francisco a través de Scholas Ocurrentes, se movilizó al estado brasileño para acompañar a las comunidades más afectadas por el desastre climático. Esta labor la realizó a partir del intercambio con la Universidad de La Salle Canoas y otras organizaciones de la región metropolitana de Porto Alegre durante tres días.

PRIMER DÍA

En la primera jornada, el equipo visitó la Misión Semillas de la Solidaridad, un proyecto desarrollado con los pequeños agricultores de la región del Valle del Tacuarí, quienes fueron muy afectados por las inundaciones, con pérdidas de viviendas, maquinarias y una degradación en la fertilidad del suelo. Se conversó con los líderes locales sobre la posibilidad de proveer con semillas a los agricultores que pudieran afrontar una nueva siembra y proveerse durante un año de alimentos.

Luego, compartieron un almuerzo junto a la comunidad involucrada, que les permitió pensar acciones concretas, como la necesidad de incorporar tecnología simple para las mediciones de los niveles de agua y alertas tempranas, y semaforizadas por gravedad, que ayude a disminuir los trastornos postraumáticos.

Por la noche, en la Universidad La Salle, se encontraron con más de 100 docentes e investigadores de la enseñanza superior para llevar a cabo un taller de análisis colectivo. Allí, presentaron su ponencia “Ninguém se salva sozinho” (‘nadie se salva solo’), en donde relataron la situación de catástrofes naturales de los últimos dos años en Latinoamérica (más de 11 millones de personas afectadas en 2023) y el caso de La Plata, con las tristemente recordadas inundaciones de 2013.

Con los materiales compartidos y las reflexiones elaboradas, se organizaron grupos de trabajo para revisar el rol de la universidad en estos contextos, que no solamente debe centrarse en la atención y contención interna de la comunidad educativa, sino también en el rol social que la misma sociedad le pide, para ser actor de innovación y faro.

SEGUNDO DÍA

El segundo día comenzó con la recorrida por el barrio Mathias Velho de Canoas, en donde, primero, los representantes de nuestro Observatorio dialogaron con integrantes de las parroquias de los frailes, que cocinan para más de 150 personas y sufrieron una inundación de cuatro metros de altura, por lo que tardaron tres semanas solo en secar las paredes.

Luego, estuvieron en un centro de ayuda barrial, que cuenta con un jardín de infantes y contiene a mujeres con capacidades diferentes. Compartieron una comida en el centro y escucharon atentamente todas y cada una de sus demandas, que incluían apoyo emocional, jurídico y colaboración con kits escolares.

La jornada continuó con la reunión en la Curia Metropolitana de Porto Alegre, en la que fueron recibidos por monseñor Jaime Spengler y monseñor Juárez Destro. Con ellos, dialogaron sobre el rol del Observatorio del Sentido y la importancia del cuidado hacia los más vulnerables y la preservación de la casa común.

Dos actividades más completaron el segundo día: por un lado, se acercaron a la fundación Pan de los Pobres, que brinda apoyo integral a las personas y familias en situación de vulnerabilidad, dictando talleres de mecánica, gastronomía, informática, entre otros, para que puedan formarse y quebrar el circulo de pobreza y violencia.

Por el otro, participaron de un taller de trabajo con la Brigada de Escucha y Memorias (BEM), una iniciativa de estudiantes y profesores vinculados al Programa de Posgrado en Memoria Social y Bienes Culturales de la Universidad La Salle, cuyo objetivo es registrar, recopilar, documentar y preservar las memorias y vivencias de las personas directamente afectadas por las inundaciones.

TERCER DÍA

En el tercer y último día, conocieron el trabajo de la Cruz Roja en Porto Alegre y se propuso establecer una articulación con la universidad local para instalar una planta potabilizadora móvil que ayudaría a tener agua potable a 1000 familias.

En la Organización Cáritas, junto con sus encargadas, charlaron sobre la función que puede ocupar el Observatorio del Sentido para convertirse en el eslabón que conecte a los diferentes sectores que afrontan los desastres climáticos, a raíz de las dificultades que se presentan para dar información ordenada y coordinar los esfuerzos colectivos.

Las actividades finalizaron en la Rectoría de UNILASALLE, donde compartieron los resultados con las autoridades y entregaron viandas de comida a gran parte de la comunidad cercana a la Universidad (y no cercana) que concurría para alimentarse y dormir en la cancha de básquet del complejo deportivo.

UNA EXPERIENCIA QUE REFUERZA LA SOLIDARIDAD

La experiencia del Observatorio Socioeconómico de la UCALP en Brasil fortalece la creación de la Universidad del Sentido y el Observatorio del Sentido de la Vida de Scholas Ocurrentes, y subraya la necesidad de una solidaridad global, ya que, como nos recuerda el Papa Francisco: “Nadie se salva solo”. El vínculo que se estableció entre nuestra Universidad y la de La Salle, continuará en diversos proyectos de investigación y extensión por los siguientes años.

Los observatorios, reforzados en redes, están llamados a ser verdaderos laboratorios de sentido, donde la reflexión filosófica, teológica y económica converjan para generar propuestas capaces de responder a los desafíos más urgentes de nuestra era. Estos observatorios no deben ser espacios pasivos, sino motores de una nueva cultura del encuentro, que promueva una universidad verdaderamente al servicio de la vida y del desarrollo integral de los pueblos.

Para conocer más detalles de la experiencia del observatorio en Porto Alegre, pueden acceder al informe completo haciendo CLICK AQUÍ.